Moda: Bienvenidos al Club Mónaco

Moda: Bienvenidos al Club Mónaco

Entrevistamos a Aaron Levine, quien encabeza a la firma que desafía viejos parámetros de la moda.

Por Redacción | Fecha: 11/09/14

 

  • El vicepresidente de diseño masculino en Club Monaco no habla, piensa ni actúa como uno imaginaría que un diseñador de moda habla, piensa y actúa. Termina sus frases con un "¿me entiendes?" o "hermano". Vive con su esposa y sus dos hijos en un suburbio y parece tener un solo objetivo desde que se unió a la marca el año pasado: que la gente se entusiasme por la ropa tanto como él.

 

  • Cuando me llamaron de Club Monaco, la recordaba como una marca moderna, pero demasiado perfecta. Comencé a investigar y me di cuenta de que tenían cosas muy interesantes. "¿Cómo puedo modificar todo esto?", me preguntaba. Queremos ofrecer un traje cómodo con una silueta moderna, pero también una camisa cool que no se esfuerza mucho en verse así.

 

  • Me sentía perdido cuando era niño, ¿me entiendes? Mis padres vivían frustrados porque no entendían lo que yo buscaba. Mi madre decía "busca la felicidad", lo que me daba esperanza pero, al mismo tiempo, me intrigaba: "¿Qué diablos significa eso?".

 

  • Estaba muy clavado con el tema de la ropa, pero nunca hice una prenda con mis manos. No tengo esa habilidad y se me hace muy nerd, hermano. Pero sí hacía bocetos en mi cuarto. Trataba de imaginar lo que se vería bien y lo que no. Me faltaban habilidades técnicas, pero el amor por el arte estaba ahí. ¡Qué nerd!

 

  • Abandoné la universidad -Virginia Tech- y trabajé de gerente en una tienda de Abercrombie 3Fitch en Virginia, a finales de los años 90. Sólo pensaba: "Me gusta esto, pero esto
  • Mis pupilas se dilatan y las manos me sudan. Siento una descarga de adrenalina cuando compro algo que me gusta. Es una reacción química. Y si en Club Monaco estamos haciendo las cosas con estilo, creo que podemos provocar esa reacción.

 

  • Queremos ser una fuente de inspiración para los colegas. Queremos ganarle a la competencia, sin importar su peso en el mundo de la moda, con productos excitantes que jamás imaginarían encontrar aquí. No queremos diseños sobrecargados, en los que sólo agregas y agregas detalles que terminan por arruinarlo. Queremos afinar los diseños hasta quedar contentos.

 

  • La ropa de hombre se trata de consentir al cliente. No se trata de demostrar que soy capaz de fabricar un traje espacial con hojas de aluminio. ¿Quién se va a poner eso? Lo importante es decir: "Te podemos ofrecer esto que sabemos es lo que estás buscando".

 

  • Logré quedarme en el equipo, hermano. ¿Sabes lo que significa? Ya soy parte del equipo. Y todo el tiempo pienso: "Tengo la enorme suerte de hacer lo que me gusta. Es mi trabajo... ¡éste es mi trabajo!". ¿Qué tan increíble suena eso?

 

 

EN LA FOTO: Saco recto en algodón (289 dólares), suéter en lino (130 dólares), camisa en algodón (65 dólares) y pantalón en lino y algodón (129 dólares), todo de Club Monaco. Botas Kenneth Cole en gamuza (118 dólares).