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Keith Richards y Paul McCartney: biografías

Keith Richards y Paul McCartney: biografías

Rudo y cursi. Dos protagonistas de la historia del rock, pero a la vez polos opuestos

Por: Alberto Torres | Fecha: 09/08/11

 

Hace unos meses se publicó la biografía de Paul McCartney, escrita por Peter Ames Carlin (Paul McCartney: A Life) y también la autobiografía de Keith Richards (Life), en colaboración con James Fox. Aunque las dos historias se entrelazan por momentos, las vidas de estos personajes han sido muy diferentes. Mientras que uno fue el chico bueno -y un poco aburrido- del grupo de los chicos buenos (The Beatles), el otro es el muchacho malo -y muy divertido- de sus satánicas majestades (The Rolling Stones). Ambos libros tienen pasajes reveladores, sumamente adictivos y una lista interminable de músicos, artistas y personajes fundamentales en la historia del siglo XX. Dos lecturas imprescindibles para los fans del rock.


"Fue un final típico de los Stones. A las autoridades se les planteaba un complicado dilema cuando nos detenían: '¿Quieres encerrarlos o hacerte una foto con ellos y ponerles escolta cuando se vayan?' Podían ganar votos haciendo tanto lo uno como lo otro. En Fordyce  (Arkansas) acabamos con la escolta por los pelos; había tal muchedumbre que la policía tuvo que acompañarnos a eso de las dos de la madrugada hasta el aeropuerto, donde esperaba nuestro avión bien surtido de Jack Daniel's y con los motores en marcha."

"Exactamente un año antes, mientras andaba paseando por la playa y escalando rocas, divisé por la orilla a Paul McCartney, justo antes de su actuación en el Super Bowl de ese año. Desde luego fue el lugar más extraño para encontrarnos después de tantos años, pero también el mejor, porque los dos teníamos tiempo de hablar, quizá por primera vez desde aquellos primeros tiempos cuando ellos sacaban una canción tras otra y nosotros todavía no componíamos."


"Recuerdo que al volver al hotel fui a su habitación y me lié a patadas con la puerta, que previamente había embadurnado con ketchup robado de un carrito: '¡Sal de aquí, puta reinona! ¿A qué has venido? ¿Quieres un poco de sangre fría? ¡Pues aquí la tienes, Truby! Sal al pasillo y verás' Fuera de contexto eso me hace parecer una especie de Johnny Rotten (el cantante de los Sex Pistols), pero está muy claro que me había provocado." (Hablando de Truman Capote)
"Y en ese momento, con Brian muerto, la fuerza centrípeta también había dejado de existir. A pesar del dolor por la pérdida de un amigo y socio, Paul procuró tomárselo con calma y decidió que las cosas no cambiarían demasiado. 'La verdad es que prácticamente nos gestionábamos a nosotros mismos'. (Pero) John había llegado a la conclusión opuesta. 'Pensé que estábamos irremediablemente jodidos'."
(Hablando de la muerte del primer mánager del grupo, Brian Epstein)


"Sobre el suelo del estudio tres, y con una nueva canción entre ellos, todo volvió a ser como solía. John tocaba la guitarra y Paul se encargaba de todo lo demás: tocaba el bajo, la batería y las maracas y se puso a trabajar en la armonía vocal. El trabajo avanzaba deprisa, y no paraban de reír y de bromear. 'Ahí adentro había realmente buenas vibraciones', recuerda el director artístico de Apple, John Kosh." (Hablando de la grabación de "The Ballad of John and Yoko")

"En una recepción en el hotel Americana, horas antes de la entrevista en The Tonight Show, su mirada se detuvo en una fotógrafa rubia que le resultaba familiar. Era una chica esbelta, de párpados caídos y mirada apacible. ¿No la había visto hacía un año en Londres? Claro que sí; había estado entre la multitud que abarrotaba el Bag O? Nails Club. Y días más tarde ella había aparecido en la fiesta de presentación a la prensa del Sargent Pepper's que Brian había organizado en su casa, donde se había sentado a los pies del sofá de Paul, sacando fotos desde el suelo mientras charlaban."
(Hablando de Linda McCartney)