www.esquirelat.com

¿World War Web?

¿World War Web?

Por qué el FBI cerró Megaupload y cómo cambia el panorama en Internet

Por: Redacción | Fecha: 20/01/12

 

 

Puede que se esté asistiendo a la primera World War Web, o que se trate de una exageración 'tuitera'. Pero el cierre del servicio para compartir archivos online, Megaupload, por parte de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), un día después de la protesta masiva online por la ley S.O.P.A., llevó a la súbita respuesta de Anonymous, que hackeó en menos de dos horas la página del departamento de Justicia norteamericano, de la Asociación de la Industria Musical de Estados Unidos (RIAA) y la de Universal Music, aunque a las pocas horas fueron reestablecidos.

 

Desde que se conoció la noticia, la World War Web incendió las redes sociales de Internet y volvió, una vez más, a enfrentar dos tipo de modelos culturales. Uno, el de los gigantes de la industria del entretenimiento (estudios de cine, sellos de músics, etc) acostumbrados a ganar muchos millones con la venta y distribución de contenido elaborado por terceros. El otro, el de Internet y la posibilidad de compartir archivos, accesibles para cualquiera que tenga  conexión a Internet, acciones que le han costado varios miles de millones de dólares a las grandes compañías.

 

Sin embargo, el FBI especificó que el cierre de Megaupload no tiene nada que ver con SOPA. Las acusaciones son de violación de los derechos de propriedad intelectual y de ser "una organización criminal responsable de un enorme red de piratería informática mundial". Sin embargo, el momento en que se escogió para hacerlo hace que se relacionen inevitablemente estos dos hechos, al menos en términos de la reacción de los usuarios de internet.

 

 

¿POR QUÉ EL FBI CERRÓ MEGAUPLOAD?

 

El 4% del tráfico mundial de internet

Según la exhaustiva investigación dirigida por el fiscal jefe contra el cibercrimen, Jay V. Prabhu, tras Megaupload existía una trama de empresas que cobraban sobre todo de la suscripción de los usuarios para tener mejor servicio en las descargas, en precios que iban desde los 9,99 dólares mensuales (7 euros) a los 199,99 dólares (150 euros) "de por vida", y de la publicidad, que obtenían tanto de su propia gestora de medios --Megaclick-- como de Google Adwords y otros servicios populares de anuncios. Por estos conceptos llegaron a obtener, según el fiscal, unos 150 millones de dólares (116 millones de euros) en seis años, desde septiembre del 2005 a junio del 2011.

 

Por publicidad, sin embargo, los investigadores consideran que Megaupload solo obtuvo 25 millones de dólares, pese a sus cifras de 180 millones de usuarios registrados, 50 millones de usuarios únicos al mes y acaparar el 4% del tráfico mundial de internet.

 

Pagos por Paypal

En la investigación, además de Google, aparecen involucradas otras empresas que gestionaron pagos de la trama, como Paypal y Moneybookers, dos de las páginas que cerraron las cuentas de apoyo a Wikileaks. A Paypal, propiedad de Ebay --cuyos responsables son contribuyentes del Partido Republicano, impulsores de la ley SOPA, destinada a perseguir las descargas ilegales en internet-- se le acusa de haber tramitado 110 millones de dólares de pagos de los internautas a la red. Moneybooks tramitó 5 millones de dólares a cuentas de los responsables.

 

La demanda también menciona varias transacciones monetarias de los acusados, que movían cantidades superiores al millón de dólares cada 15 días. A estos se les ha incautado numerosos bienes, entre ellos 25 coches y motos de lujo, como 13 Mercedes, un Maseratti y un Lamborghini, además de numerosas pantallas y material informático.

 

Datos albergados en EEUU

Megaupload tenía los servidores alojados en el estado de Virginia, a pocos kilómetros de las sedes oficiales del Gobierno estadounidense, incluyendo el Pentágono y el FBI. Su proveedor de hosting, Cogent Communication, albergaba en territorio estadounidense 24 petabytes de información (24 millones de gigabytes) en 525 ordenadores, aunque también tenía otros centros de datos en Europa y Asia.

 

Según los investigadores, aunque Megaupload se presenta como un servicio para guardar archivos privados, la red guardaba en sus propios servidores una copia pública de este contenido que era el que suministraba a petición de terceros. Según el texto, la web vulneraba de forma sistemática la política de privacidad--que otorga a los suscriptores la responsabilidad de sus archivos, que considera privados-- y situaba de forma pública este contenido para que la descarga fuera más rápida.

 

Sin buscador, pero con enlaces

También describe mecanismos por los cuales Megaupload camuflaba su intención de alojar contenidos que "infringen la ley de propiedad intelectual" . Entre ellos, la web no tenía un buscador integrado para localizar contenido desde fuera, pero sí que este era accesible a los suscriptores a través de enlaces. Además les acusa de promover que fueran los usuarios los que colgaran contenido protegido y, aunque admite que Megaupload  "negociaba una herramienta de abuso para denunciar contenido ilegal", también les recrimina que nunca borraran este contenido, aunque sí lo hacían con contenidos "terroristas y de pornografía infantil".

 

En ese sentido también están siendo vinculados otros sitios de internet que ponían enlaces de Megaupload o Megavideo, como:

 

taringa.net

ninjavideo.net

megarelease.net

kino.to

alluc.org

peliculasyonkis.com

seriesyonkis.com

surfthechannel.com

thepiratecity.org

mulinks.com.

 

"Muchos de estos sitios ofrecían exclusivamente links de megaupload.com, y todos ellos tienen un índice de links a URLs que facilitan hallar copias de contenido protegido por derechos de autor alojado en servidores controlados", señala el documento del FBI.

 

 

 

¿Y CÓMO PODRÍA CAMBIAR ESTO INTERNET Y EL COMPORTAMIENTO DE SUS USUARIOS?

 

No somos videntes, y aunque hay mucho que no podemos adelantar (como el resultado del juicio contra la gente de Megaupload, o la reacción del FBI contra otros sitios del estilo), hay dos cosas que sí podemos adelantar.

 

1) Seamos honestos, por cada sitio tipo MegaUpload que se cierre, surgirán diez nuevos. Este efecto es bien conocido en Internet, donde es el mercado y no la represión lo que funciona. Los internautas saben que muy pronto surgirán alternativas parecidas y además de sitios donde se alojen películas seguirán existiendo las redes P2P (entre pares) para compartir archivos -totalmente legales en muchos países- e incluso quizá sitios web que compartan pero no se lucren con ello, haciendo inútil demandas de este tipo.

 

La clave es la agilidad: el FBI dice haber estado dos años investigando el caso MegaUpload hasta el momento en que se han producido las detenciones y el cierre de los servicios, pero la Red tan solo tardará dos días en ver surgir de nuevo todos esos contenidos.

 

Pareciera que la única forma de evitar el círculo vicioso de denuncia-cierre-contraataque es que la industria cultural encuentre una alternativa viable para el público que descarga esos contenidos, haciendo que sea más barato conseguirlos legalmente que de forma "pirata". Eso no significa que se acabaría la piratería, pero al menos no existiría la sensación de las "pobres grandes empresas que se quejan por perder dinero". Recordemos que muchos de los ataques hackers van dirigidos a grandes corporaciones.

 

 

2) Por otra parte, esto significará de algún modo una forma de educación para los usuarios, es lógico que a partir de ahora los internautas serán más cautelosos al contratar servicios. Como comentábamos un poco más atrás, uno de los maneras que tuvo el FBI para "agarrar" a Megaupload es que cobraban. En MegaUpload los usuarios podían pagar por una versión premium que garantizaba más velocidad y facilidades de alojamiento. Algunos de su usuarios ahora protestan porque el FBI haya intervenido esas máquinas y con ello sus datos personales, sus datos bancarios y por supuesto los archivos allí almacenados. El caso seguramente mejorará las precauciones y el criterio de los usuarios a la hora de elegir y depender de servicios remotos sobre los que no tienen un control total.

 

Resulta cuando menos curioso que algunos usuarios también pidan "poder recuperar sus archivos personales", aunque en las condiciones de servicio del propio MegaUpload el FBI recuerda que "MegaUpload recomendaba no usarlo como único sistema de copia de seguridad, se eximían de responsabilidad y se mencionaba que los archivos allí almacenados podrían desaparecer en cualquier momento sin previo aviso".

 

En la documentación de la denuncia queda claro que la intervención de MegaUpload se produce porque el gobierno norteamericano considera que un altísimo porcentaje de lo almacenado allí eran contenidos protegidos por copyright sin el consentimiento de sus propietarios ? lo cual era del dominio público (aunque lógicamente, tendrán que demostrar esto ante un tribunal).