G-Cero: Un planeta sin liderazgo

G-Cero: Un planeta sin liderazgo

El politólogo Ian Bremmer plantea en su libro que vivimos un mundo sin polos, proclive al conflicto.

Por: Témoris Grecko | Fecha: 12/07/12

 

Un nuevo libro, que están leyendo en todos los think tanks de Estados Unidos y Europa, propone que el mundo ha llegado a una situación opuesta al diseño que se ha estado implementando desde los acuerdos de Yalta, en 1944, cuando finalizaba la Segunda Guerra Mundial.

 

La publicación lleva por nombre Every Nation for Itself: Winners and Losers in a G-Zero World ("Cada nación para sí misma: ganadores y perdedores en un mundo G-0") y es obra del politólogo estadounidense Ian Bremmer, fundador del Eurasia Group. El autor plantea un escenario G-0, en contraste con G-2 (Estados Unidos y Unión Soviética, antes de 1991), G-7 (las siete potencias capitalistas industrializadas), G-8 (G-7 más Rusia) o G-20 (las industrializadas más las mayores economías emergentes), e incluso como fracaso del G-1 (Estados Unidos) que era el sueño neoconservador de un planeta dominado desde Washington.

 

Puesto en otras palabras: al bipolarismo de la confrontación de Estados Unidos con Moscú, y al unipolarismo aparente tras el colapso soviético, no siguió un sistema multipolar donde la cooperación internacional se construyera con muchas voces, armónicamente coral, sino que se dirige hacia una situación de vacío en la que no existe un liderazgo capaz de impulsar iniciativas globales: el G-0 es el mundo sin polos.

 

Para enfrentar los retos globales, desde las amenazas trasnacionales a la estabilidad financiera, o desde el calentamiento de la atmósfera hasta las necesidades energéticas, el mundo necesita un poder dominante capaz de "asegurar que se hagan los acuerdos", escribe Bremmer. Pero ya que los países menos poderosos reducen la distancia que los separa de los más fuertes, este Leviatán comienza a faltar y las instituciones globales se debilitan. Ahora, "muchos países son suficientemente fuertes para evitar que la comunidad internacional actúe, pero nadie tiene el músculo político o económico necesario para reconstruir el status quo. Nadie conduce el autobús".

 

Mientras que el G-7 quedó anacrónico, el G-20 es inmanejable (como "arrear gatos junto con animales a los que no les gustan los gatos"). De ahí el G-0, un mundo de saboteadores y sin líderes, que además señala un posible fallo de la estrategia del presidente estadounidense Barack Obama de "liderazgo desde atrás". Justo cuando más se necesita la cooperación, se hace más difícil de conseguir.

 

En contra de las actitudes que están de moda, aquellas que dan por hecho que las tendencias son lineales e inalterables, Bremmer cuestiona que el ascenso de China sea sostenible en el mediano plazo, así como que el declive de Estados Unidos se vaya a convertir en despeñamiento. "Siempre hay segundos actos en la vida estadounidense", recuerda. Lo más factible es que China llegue pronto a un pico y que Estados Unidos tenga un rebote.

 

Ambas naciones se encontrarán, sin embargo, en un ecosistema muy distinto, en el que muchas especies competidoras habrán crecido. De los cuatro escenarios y una pesadilla que contempla Bremmer, el más probable es el de una globalización formada por regiones concentradas en sí mismas, donde las posibilidades de roce, conflicto y guerra son mucho mayores.

 

LA RENUNCIA AL LIDERAZGO

Bremmer advierte que los poderes emergentes, China incluida, son reacios a asumir roles de liderazgo a la hora de enfrentar los problemas colectivos. Señala, sin embargo, que Estados Unidos (cuya fuerza y voluntad estuvieron detrás del diseño del sistema internacional -ONU, FMI, BM, etc.- después de la Segunda Guerra Mundial) también está renunciando al liderazgo, y eso lleva a confundir el "fin de la dominación de Estados Unidos" con una "decadencia" estadounidense.

 

Pero éstas son dos cosas distintas, afirma Bremmer en una entrevista con The Economist (12 de junio), que el semanario puso online en formato de audio: "Creas o no que Estados Unidos está en decadencia, no hay nadie en Estados Unidos que quiera involucrarse en un Plan Marshall para rescatar económicamente a Europa, no vamos a enviar tropas de nuevo a Irak si ese país se desmorona, estamos saliendo de Afganistán, no vamos a sacar a Assad de Siria, no vamos a bombardear Irán, no vamos a liderar un acuerdo global sobre el clima? esto no tiene que ver con si el país está o no en decadencia, sino con que Estados Unidos tiene menor voluntad de ofrecer este liderazgo".

 

A pesar de lo cual, advierte Bremmer, la falta de liderazgo eventualmente se tendrá que resolver. El autor explica a The Economist que, en un par de décadas, "los tipos de crisis que el mundo estará experimentando van a forzar que den un paso adelante los países que hoy no quieren asumir un rol de liderazgo, y creo que veremos al G-0 como un fenómeno temporal".

 

De esta forma, los suscriptores de The Economist que escuchen la conversación quedarán tranquilos. Aunque sólo los que decidan no leer el libro, hay que decir. Porque los que se animen a hacerlo descubrirán que Bremmer olvidó decir algo que sí escribió: el vacío de poder se llenará? si antes no vemos un cataclismo global.

 

 

 


LOS ESCENARIOS GLOBALES DE BREMMER

 

LOS IMPROBABLES

? Tipo G-2: Un mundo de cooperación Estados Unidos-China, donde sus acuerdos son aceptados por los demás países.

? Tipo G-20: A Estados Unidos y China se suman otros países de fuerza creciente, en el que foros como el G-20 ofrecen un espacio eficaz de concertación de poderes.

 

EL PROBABLE

? Tipo Guerra Fría 2.0: Estados Unidos y China tienen grandes fricciones y enfrentamientos, con armas principalmente económicas. Los demás países son débiles y se alinean con los contendientes o pivotan de uno a otro.

 

EL MÁS PROBABLE

? Tipo G-0: Mundo de regiones donde cada quien ve por sí mismo, dado que no existen uno o dos superpoderes capaces de conducir la cooperación internacional. Es un mundo de estados fuertes "sin liderazgo global, en el que muchos países van a emerger, pero sólo para ocuparse de asuntos regionales y locales".

 

EL DE PESADILLA

? Tipo G-Sub 0: "El G-0 crea problemas que desacreditan al Estado, lesionan su credibilidad y generan tanto descontento público que los ciudadanos buscan alternativas". En esta distopía tipo Mad Max, el poder podría transferirse de los estados a gobiernos locales, barrios, pandillas, criminales o rebeldes.