Sabiduría Política: Sergio Aguayo

Sabiduría Política: Sergio Aguayo

"Hay una fractura entre sociedad y gobierno que provoca la crisis de representatividad que estamos viendo", dice el analista.

Por: Manuel Martínez | Fecha: 25/06/12

 

Académico, activista y analista político

 

  • La política en México es un asunto de minorías. El 80 por ciento de los mexicanos no se interesa en los asuntos públicos y no participa, o se interesa pero no participa. Somos un 20 por ciento los que nos interesamos y participamos. Es un porcentaje bajísimo para una democracia.

 

  • Si uno recurre a los criterios empleados por la ONU [Organización de las Naciones Unidas] o la OEA [Organización de los Estados Americanos], México todavía no es una democracia porque no hemos resuelto los problemas más graves y urgentes de una sociedad: seguridad, alimentación, una cierta equidad en la distribución de la riqueza, un sentimiento de que la clase política nos representa...

 

  • La gente no participa [en política] porque su foco de atención está puesto en sobrevivir, porque no tiene conciencia ni le da valor a lo público. Los regímenes no democráticos se caracterizan porque el ciudadano se divorcia de lo público, lo considera ajeno y distante. Y aun cuando la ciudadanía se interese en participar, no existen canales suficientemente adecuados para conectar a la sociedad con el gobierno.

 

  • En México tenemos una política de pequeños grupos, una partidocracia. Quienes han terminado por monopolizar el acceso a la vida pública son los partidos políticos y los grupos de interés; ellos sí tienen canales [con el gobierno].

 

  • Hay una fractura, una brecha entre sociedad y gobierno que provoca la crisis de representatividad que estamos viendo. La sociedad no se siente representada ni en los partidos, ni en los gobernantes, y por eso las elecciones son un asunto tan distante para la mayoría. Y existe un desprecio por los gobernantes que no es saludable.

 

  • La democracia está en crisis. Vamos a tener elecciones, pero son elecciones bajo protesta porque la sociedad no está satisfecha con la democracia. Vamos a ir a votar a disgusto. Aun cuando nos entusiasme alguno de los candidatos, al mismo tiempo sentimos rechazo por algunos de los rasgos que caracterizan a sus fuerzas políticas.

 

  • Lo peor que podría pasar es que no resolvamos la crisis de representatividad. Necesitamos una revalorización de los partidos y de los políticos, lo que pasa es que ellos no se dejan, se las arreglan para hacerse los odiosos porque están tan ensimismados y tan enfocados en la preservación de sus intereses y sus privilegios, que no se dan cuenta que están escenificando una tragedia shakespeariana en la que están construyendo su propio catafalco. Es el suicidio colectivo de una generación política que ya tiene muy poco que ofrecer y que ha agotado las soluciones.

 

  • Entre los candidatos a la presidencia no hay una propuesta que entusiasme, porque ellos pertenecen a esta generación vacía, que se quedó sin respuestas.

 

  • Veo el 2012 como el inicio de una etapa agitada e inestable, en la que se juntarán las crisis de la democracia y de la seguridad. Hay estados donde ya se empalmaron, como Tamaulipas o Michoacán. En esos lugares se observa la descomposición del tejido social y del tejido político al mismo tiempo: alcaldes que renuncian, municipios sin gobierno ocupados por algún cartel o grupo criminal que pone impuestos, Estado ausente. Es un aviso de la gravedad de la situación que estamos enfrentando.

 

  • De ganar, [Enrique] Peña Nieto querrá imponer un estilo de gobierno autoritario, o más autoritario, que chocará con las fuerzas sociales que no están dispuestas a aceptar ese retroceso. No sólo estoy pensando en intelectuales como yo u organismos civiles, sino en los propios gobernadores priístas. Así que vendrá una etapa larga de disputas por el poder.

 

  • México sigue transformándose a pesar de las autoridades, pero en procesos más bien autogestivos que al amparo del Estado. Eso acentúa la fragmentación del poder. Tenemos un Estado más débil en 2012 que en 2006.

 

  • Soy realista. Sé que vienen años muy difíciles para el país. También sé que hemos avanzado bastante y que la obligación de mi generación es defender lo que hemos logrado y preparar a las nuevas generaciones para entregarles la responsabilidad de empujar para que la democracia funcione.

 

 

 


Sobre Sergio

Segio Aguayo estudió Relaciones Internacionales en El Colegio de México (Colmex), y la maestría y el doctorado en la Universidad John Hopkins. Es académico del Colmex desde 1977. Autor de varios libros, ha sido un luchador destacado en la defensa de los derechos humanos. Se especializa en los temas de seguridad nacional, democracia y las relaciones de México con el mundo. Es columnista de Reforma, colaborador del programa Primer Plano de Once tv y conductor de la serie Cambio. Conversaciones desde el Colmex.