Repsol Vs. Argentina

Repsol Vs. Argentina

Éstos son los puntos principales del conflicto entre la industria petroquímica española y el gobierno argentino.

Por: Guillermo Di Bella | Fecha: 28/04/12

La presidenta argentina Cristina Kirchner, hace unas semanas, propuso la expropiación del 51% de las acciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), de la que Repsol, industria petrolera española, posee el 57,4% de las acciones. Esto ocasionó reacciones alrededor del mundo, amenazas y un par de aplausos, aquí los puntos clave del conflicto:

 

-Desde el 2003, el país sudamericano inició con nacionalizaciones en su territorio. Algunas de las empresas "víctima" fueron la de correos en el 2003, la de agua (Aysa) en el 2006 y la línea aérea, Aerolíneas Argentinas, en el 2009.

 

-El proyecto de expropiación de YPF, después de haber si propuesto por Kirchner, fue aprobado por el Senado argentino y posteriormente fue autorizado por una comisión parlamentaria. Se prevé la aprobación legislativa la próxima semana.

 

-El gobierno argentino ha argumentado que sus acciones son necesarias para evitar "saqueos". Por otro lado, el ministro de economía Hernán Lorenzino, asegura que Repsol no ha cumplido con sus compromisos acordados de inversión en el país. Esto ha desacelerado la expansión argentina debido a que la industria petroquímica es uno de los pilares de aquella nación.

 

-Ante la decisión de Argentina, Repsol asegura haber cumplido con sus promesas y reclama 10,500 millones de dólares por la expropiación. Por otro lado, el presidente de la empresa española, Antonio Burau, ha dicho que presentará un nuevo plan industrial en mayo. Actualmente YPF representa la mitad de la producción del grupo y el 21% del beneficio neto.

 

-España, país de donde es Repsol y, también, cliente principal de los productos de biodiesel argentinos, no se ha quedado al margen y ha asegurado que recortará sus multimillonarias compras en represalia. José Manuel García-Margallo, jefe de la diplomacia de España, pidió a la presidenta Cristina Kirchner que cumpliera con la legalidad internacional y aseguro también que los acuerdos entre la Unión Europea (UE) y Mercosur no serán viables mientras Argentina no respete las inversiones extranjeras.

 

-Sin embargo, según el economista Enrique Fleischmann, el asunto YPF no afecta a España como podría pensarse. ¿Por qué? Por el lado de los empleos, estos se dan en Argentina y, por el lado de los ingresos, Repsol tiene socios mayoritarios que ni si quiera son españoles. "La aportación posible máxima de YPF era del 0.126% al PIB del estado Español.

 

-Aparte de las reacciones de los involucrados (Argentina, España y el resto de la UE) están las de presidentes latinoamericanos. Por un lado, Hugo Chávez apoya la decisión de Kirchner y reprueba las amenazas e intimidaciones internacionales. Por el otro, el presidente Felipe Calderón describió la decisión de Cristina como "lamentable" y "muy poco responsable y poco racional". Los diputados de la nación piden al ejecutivo no inmiscuirse, pero ¿cómo no va a hacerlo? Al final, Petróleos Mexicanos (PEMEX) tiene el 10% de las acciones de Repsol.

 

-Argentina había sufrido una baja en inversiones extranjeras en los último años. El jefe de la División de Investigación del Fondo Monetario Internacional (FMI), Thomas Helbling, apuntó que la decisión empeora el clima de inversiones y que "es infructuoso para el crecimiento a largo plazo". Esta, aparte del aislamiento en el campo económico y diplomático internacional, es una de las principales consecuencias para Argentina por la decisión de Kirchner.

 

-Muchos expertos coinciden con la opinión de Andrés Oppenheimer quien, en su columna de el Nuevo Herald, afirmó que: "Argentina no tendrá mucho problema para encontrar un inversor extranjero que compre una porción minoritaria de YPF. Los inversores de la industria del petróleo están acostumbrados a trabajar con países inestables, y siempre habrá alguien nuevo -tal vez los chinos- dispuesto a invertir en las fabulosas reservas petroleras argentinas. El problema es que aunque lleguen nuevos inversores al sector petróleo, se irán los pocos que habían en el resto de la economía. Salvo un giro de 180 grados, Argentina será un país aún más dependiente de las materias primas, lo que acelerará su proceso de desindustrialización, y hará aumentar la pobreza".