www.esquirelat.com

Sabiduría Esquire: Alfonso André

Sabiduría Esquire: Alfonso André

El baterista y corazón de Caifanes lanza disco solista

Por: Mario Villagrán | Fecha: 16/02/12

 

Baterista y corazón de Caifanes,

49 años, México

 

  • Nunca pensé llegar a vivir hasta los cincuenta años. Siempre tuve la consigna de "vive rápido, muere joven", pero ahora que mis cinco décadas están a la vuelta de la esquina, las cosas han cambiado y veo esta cifra como un nuevo principio en la vida. Si algo me gusta hacer, es comenzar.

 

  • Siempre pospuse el plan de trabajar como solista y es raro hacerlo ahora. Salir de la comodidad de la batería y dar el paso al frente del escenario para cantar siempre me hizo sentir muy vulnerable.

 

  • La voz es el instrumento más complicado de todos. Se trata de saber desnudarse y yo soy muy penoso. Sé perfectamente que soy baterista y nunca lo dejaré, pero tenía clavada la espinita de cantar.

 

  • Creo que la crisis es el momento idóneo para crecer y la aproveché para atreverme a concretar un viejo proyecto, con la tranquilidad de contar con el apoyo de mucha gente talentosa y de casa, como mis amigos Chema Arreola, Federico Fong o José Manuel Aguilera.

 

  • Mi esposa, Cecilia Toussaint, me corrigió mucho la vocalización durante la grabación del disco. Me ayudó mucho al enseñarme a quitarme vicios vocales que ella ha estudiado durante muchos años. La verdad, me daba pena cantar con ella en el estudio.

 

  • Me hubiera gustado hacer música sólo por placer, que no fuera mi trabajo. El negocio de la música me parece muy sucio y provoca que se olviden las prioridades. Además, obliga a que la carrera de músico sea muy ingrata para mucha gente talentosa que no puede vivir de su trabajo.

 

  • Es cierto que el negocio me ha permitido llevar una vida cómoda y vivir de lo que me produce placer; sin embargo, por todos los medios posibles he tratado de persuadir a mi hijo de 15 años para que abandoné esta carrera a tiempo. Aunque, al igual que yo lo hice con mi padre, parece que él también me mandará al carajo.

 

  • Siempre creemos que todo tiempo pasado fue mejor y ése es el corazón de la nostalgia, que vivimos de lleno con este nuevo capítulo con Caifanes.

 

  • Del reencuentro rescato, por sobre todas las cosas, volver a sentir la musicalidad que teníamos como Caifanes, con todo y lo distintos que somos los cinco integrantes. Aunque también es cierto que la cohesión no es la misma que en el pasado, donde llegamos a momentos musicales mucho más logrados.

 

  • Con el regreso de Caifanes confirmé que la música es, desde mi punto de vista, un trabajo de ensamble, en equipo. Y que es muy complicado encontrar en el camino un grupo de gente que asuma el hecho de que la suma de las partes no es tan importante como la unidad final.

 

  • Sentir que mucha gente había congelado el tiempo y quería volver a vernos tocar en vivo fue muy gratificante, pero también lo fue ver a gente de 15 años que veía por primera vez a esos dinosaurios en el escenario. Esperaba ver muchas más cabezas calvas durante toda la gira.

 

  • En lo personal, me gustaría hacer otro disco con el grupo y ver cómo funcionamos en el estudio y si existe esa magia. Nada está decidido y hay mucha cautela. Es peligroso, porque puede salir una basura, pero a mí si me gustaría intentarlo.

 

  • Saúl Hernández es un capítulo importante de mi vida. Más que amistad podemos hablar de hermandad, aunque ahora estemos un tanto distanciados. Y, en realidad, el personaje más importante de mi vida musical es Federico Fong.

 

  • Otro personaje fundamental en mi carrera es Fernando Toussaint. Indirectamente, toco la batería por su culpa, ya que luego de verlo en vivo con su grupo de jazz fusión, Palmera, me volví loco y encontré el instrumento para crecer.

 

  • Nunca volvería a hacer cine. Después de Crónica de familia (en la que actuó) lo entendí y sé que es un error que no volveré a cometer. Lo que si me interesaría sería musicalizar algún filme nuevo, o algún clásico como Metrópolis de Fritz Lang.

 

  • Qué gran regalo es poder tener veinte mil canciones al alcance de un clic. La tecnología ha cambiado mucho mi manera de escuchar música.