Sabiduría Esquire: Goran Bregovic

El músico bosnio nos habla de su vida, su trabajo, y su vocación por hacer locuras

Por: Claudia Itzkowich | Fecha: 22/12/11


Gitano de hueso colorado,
compositor, arreglista y guitarrista,
61 años, Sarajevo

 

  • Cuando llevé a casa el primer pago que recibí como músico, mi papá me dijo: "Espero que no estés pensando dedicarte a este trabajo de gitanos". Él era coronel, mi madre era contadora pública. Y yo empecé a tocar desde muy joven en lugares de striptease.

 

  • A los 17 años me fui a Italia a tocar con una banda y tuvimos problemas con las drogas. Mi mamá fue a recogerme y le prometí que no tocaría nunca más; para ella, las dos cosas estaban ligadas. Me metí a estudiar y no toqué ni una sola nota durante cuatro años.  Pero luego los amigos de Italia vinieron a buscarme y nunca terminé la universidad. Me asustaba el prospecto de pasar mi vida enseñando filosofía a chicos de preparatoria. Por suerte, me convertí en rockstar.

 

  • Lo bueno de mí es que no sé hacer nada particularmente bien. La gente que sabe hacer algo muy bien se idiotiza con ese conocimiento. No ser tan bueno en nada me da libertad.

 

  • En los Balcanes, hacer música no es suficiente. Si no hay un toque de locura, no hemos cumplido con el objetivo. Y ese toque tiene que ver un poquito con estar desentonado. Por eso nos gustaba tanto el punk en sus inicios, antes de que las disqueras grabaran "God Save the Queen" con productores de verdad. Fue la muerte del punk.

 

  • Lo que sucede entre los músicos en escena no puede reproducirse ni amplificarse. Es el pequeño milagro de hacer música que no es ordinaria. Mi orquesta se compone de gente muy diferente, algunos apenas saben leer y escribir y otros son gente muy educada. Yo viajo por separado, pero me parece que el ambiente puede llegar a ser tenso. Y sin embargo, en el escenario todos se divierten.

 

  • Pienso que ya es hora de que Europa reconozca lo que los gitanos han dejado en nuestra cultura. Los gitanos no son el problema, sino el talento de este mundo. Charlie Chaplin tenía sangre gitana, la Madre Teresa y Elvis Presley también. Para mi nuevo disco he reunido a gitanos que han dejado huella en la cultura popular, he estado grabando a gitanos que me gustan, como los Gipsy Kings, Gogol Bordello, el rumano Florin Salam o Stephan Eicher, que es un gitano suizo, de Berna.

 

  • Desde la guerra ya no escribo en mi idioma. El serbocroata, que era la lengua de la Yugoslavia unificada, no existe más; ahora los croatas, los serbios, los bosnios, todos tratan de inventar diferencias. Escribo en romaní o gitano, que sigue siendo una lengua común en este territorio, y para el coro ortodoxo invento el idioma.

 

  • Las mujeres búlgaras que cantan con nosotros lo hacen al revés de todo el mundo, de una forma antinatural, desde un sitio en la garganta que nadie usa, al borde de ser desafinadas. Por eso es tan maravilloso. También mis coristas ortodoxos: en las iglesias católicas se evita la vibración para no desafinar, pero ellos siempre están en el límite.

 

  • En mi tiempo libre lavo el coche, me ocupo del jardín, del huerto, cosas de ese tipo. Tengo un problema con los caracoles: les gusta comerse mis jitomates. Al principio se los aventaba a los vecinos, pero como tengo un pasto precioso, regresaban siempre.

 

  • No hay motivo para ser normal si puedes permitirte algo de locura. Todos tenemos una idea de cómo ser humanos, y sin algo de locura eso es imposible. Mi propia idea tiene que ver con la música: los metales balcánicos, por su propia naturaleza, generan algo de locura.

 

  • La ópera es el mejor lugar para beber: nadie te revisa en la puerta, puedes meter una botella entera si quieres, y las tres horas que dura es un tiempo perfecto para tomar. Y para mis conciertos tomo en el escenario, no antes. Ahora mi contrato es con Jack Daniels.

 

  • Espero que mi funeral sea oficiado por profesionales. Odio los funerales con música y discursos amateur. En tiempos del comunismo, en mi barrio, había un tipo al que todos los viejos le pedían de antemano que les hiciera el discurso de su funeral. Espero que algunos de mis buenos músicos vengan al mío; espero habérmelo ganado.

 


5 datos que no sabíamos de Goran


No. 001: Se hizo famoso en Yugoslavia con el grupo Bijelo Dugme.
No. 002: Es autor del tema que representó a Serbia en el Festival de la Canción Eurovisión 2010, "Ovo Je Balkan".
No. 003: Ha tocado en foros como el Carnegie Hall de Nueva York y el Symphony Center de Chicago.
No. 004: Su nueva producción, Champagne for Gypsies (a la venta en febrero), incluye una colaboración con Gypsy Kings (¡todavía existen!).
No. 005: Para la banda sonora de Arizona Dream, le pidió a Iggy Pop que grabara una de sus canciones viejas. De ahí salió "In the Death Car".