El Problema: Una grieta en el portafolios.
¿Tiene salvación? ¡Tal vez!
Las grietas son difíciles de remediar. Si lo haces tú, lo mejor es reacondicionar el cuero y llenar las grietas más pequeñas con tinte de coloración instantánea, que puedes encontrar en tiendas de reparación de calzado o de cuero. Con la experiencia y capacidad de igualar colores, los reparadores de cuero pueden ocultar la grieta, pero nunca quedará igual.
El Problema: Una costura rota en una chamarra.
¿Tiene salvación? ¡Sí!
Si la costura está rota y tienes habilidades para la costura, se puede coser de nuevo. Pero si no se rasgó en la costura sino en medio del cuero, es un poco más complicado. Puedes probar con un costurero, pero te recomendamos que lo dejes en manos de profesionales. Tomarán un pedacito de cuero para igualarlo con el resto de la chamarra, después lo alinearán con la ruptura, por dentro, y lo pegarán como un parche. Tendrán que esmerilar, pulir y colorear las áreas que coinciden; aunque el resultado no sea perfecto, se aproximará bastante. Será más fácil notar las correcciones hechas sobre cuero de color más ligero o cuero con pátina fuerte que en algo como una chamarra negra.
El Problema: Tus zapatos se ven como en la foto
¿Tienen salvación? Más o menos.
Estos Derby de George Cleverley se usaron por 43 años. Según George Glasgow, presidente de la empresa, "trabajamos bajo el principio de que cuanto más reparas algo, más débil se vuelve". Pero no todo está perdido. Puedes reemplazar el tacón y la suela, y puedes retocar el cuero con cera, pulirlo e hidratarlo con crema para cuero. También, "cuando los zapatos tienen una ruptura en la parte alta", dice Glasgow, "se pueden colocar pequeños parches por debajo e injertarlos en el zapato. Pero nunca quedará como nuevo".
AGRADECEMOS A MARVIN ROSEN DE SUPERIOR LEATHER RESOTRERS, NUEVA YORK, Y GEORGE GLASGOW