4 errores que cometes a diario al aplicarte tu loción

 
 

¿Sueles rociarla sobre tu ropa? ¡MAL!

Por: Redacción Esquire @esquirelat

 

Ritual de todos los días: tras acabar con tu rutina de cuidado personal... aplicar loción. Parece algo fácil, pero, ¿lo estás haciendo bien? Puede que sea una actividad que hagas de manera rápida y casi automáticamente. Sin embargo, la mayoría de nosotros acabamos decepcionados cuando a mitad del día el aroma se ha ido por completo.

Si quieres sacarle mayor provecho a tu fragancia, toma nota y evita -a toda costa- estos fallos de grooming.

1. Frotar tus muñecas. Quizá el error más común. Aplicarse la loción en las muñecas para luego frotarlas entre sí hará que se rompa la estructura de la misma y también hará que las notas se esfumen más rápido de lo normal. Lo que se recomienda es aplicarlo en esta zona y dejar que se seque naturalmente.

2. Rociarla sobre tu ropa. ¡NO NO NO! Además de que con el tiempo tus prendas pueden terminar manchadas, debes de recordar que las fragancias están creadas para que reaccionen sobre la piel de una persona, no sobre una tela.

3. En general, la estás aplicando mal. La fragancia se activa con el calor del cuerpo; por ello se aconseja aplicarla en los puntos de pulso del cuerpo: las muñecas, detrás de las orejas, el cuello, los codos y el pecho (una ventaja en algunos hombres es el pelo en el pecho, lo que también puede atrapar un poco de aceite de fragancia y aumentar el tiempo de duración del olor en la piel).

4. La cantidad. En cuanto a la cantidad, recuerda la regla de oro: menos es más. Si exageras en su aplicación, provocarás dolor de cabeza en los que te rodean y probablemente a ti también. Sin embargo, el propósito de llevar colonia es olerla. Así que también asegúrate de que su olor no sea demasiado tímido.

Ahora ya sabes... ¡Rocía y a oler bien por más y más tiempo!

 

Comenta esta nota