De viaje... y de copas: Mendoza

De viaje... y de copas: Mendoza

Muy buenos vinos hacen mejor la visita a la ciudad argentina. Un must para los amantes de este delicioso brebaje

Por: Una Pérez Ruiz | Fecha: 29/11/12

Ciudad: Mendoza, Argentina

Días: cinco, por lo menos.

Ideal para: ir con tu pareja en algún aniversario u otra ocasión especial.

 

Los adictos a la adrenalina no podrían soportar la vista de los Andes nevados que circundan la ciudad de Mendoza, Argentina, sin pensar en ir a esquiar y escalar por ellos. Otros nos conformamos con hacer del espléndido paisaje de la cordillera preandina del Cordón del Plata un marco de tarjeta postal para la visita a los viñedos Finca Agrelo. Aquí se elaboran las diversas colecciones de vinos de Navarro Correas, bodega de mucha tradición adquirida por Diageo en 1996. En nuestra visita, después de pasear en bicicleta por los viñedos, de cosechar al rayo del sol un cajón con veintitantos kilos de racimos en su punto exacto de maduración, hacer un pequeño ejercicio de mezcla de varietales y probar los resultados, la cena maridada con varias de las colecciones de la bodega en verdad fue el broche de oro para un día de inmersión total en el arte de la elaboración de un buen vino.

 

Las visitas regulares del público a la bodega son más cortas: duran dos horas y no tienen costo, aunque hay que reservar previamente (centrodevisitas@ncorreas.com). Las programan para los lunes, miércoles, viernes y sábado a las 10, 12 y 15 horas. En ellas podrás recorrer las distintas áreas donde se realiza la vinificación -desde los hermosos viñedos, rodeados de árboles de membrillo, hasta el lagar, la sala de tanques, la cava, el espacio de arte y el acogedor winebar-, para luego hacer una degustación de dos varietales de la línea Colección Privada o bien de espumantes de la bodega. Al reservar, pregunta por las actividades culturales. Te puede tocar, por ejemplo, una función de cine al aire libre. A la salida pasa por su tienda y con suerte encuentras una botella del elegante Alegoría Gran Reserva Malbec 2008: según la guía Austral Spectator es el mejor Malbec de toda Argentina, en cata a ciegas.

 

Para relajarte después de tanta actividad vinícola, Mendoza ofrece opciones como el circuito de hammam en el spa del moderno hotel Entre Cielos (entrecielos.com), en Luján de Cuyo, que abrió apenas hace un año. Ahí también pueden organizarte un asado gaucho tradicional a la luz de la luna o una cena romántica en los jardines de la propiedad. Si vas en ese plan, es obligado reservar su original suite "Rosa blanca", elevada sobre pilotes, con vista al pequeño viñedo del hotel.

 

Al día siguiente, date una vuelta por el Museo del Vino, en el cercano Maipú, realiza un paseo a caballo por los alrededores -o en globo, para disfrutar del paisaje montañoso-, o juega un partido de "pato", un divertido cruce de polo y handball, de modo que en la noche tengas todo el apetito para cenar en el restaurante 1884, del chef Francis Mallmann. Aquí tienes que probar sus cortes y vegetales asados al fuego directo, para luego bajar la comida con una caminata por avenida Arístides Villanueva, donde se concentra la vida nocturna de Mendoza, que empieza a cobrar fuerza por ahí de la medianoche.

 

Si la noche de juerga te lo permite, al día siguiente renta una bicicleta y pasea por Plaza España, o reserva para otra actividad vinícola después del almuerzo, como una visita a la bodega Nieto Senetiner, justo al lado del hotel Entre Cielos, o una degustación premium con una selección de vinos y espumantes de Navarro Correas, maridados con quesos y productos gourmet de la región. Esta opción sí tiene costo y se realiza con reservación previa, de lunes a viernes, de 9 a 16:30 horas. En la tarde, lo más recomendable es seguir el dicho que reza "a donde fueres, haz lo que vieres" y dormir una rica siesta, como hace todo mendocino que se respete. Para cenar hay muchas opciones, como los bistros Florentino (frente a la Plaza Italia) y Anna (pide mesa en el jardín), el Siete Cocinas, las pizzas al horno de piedra de Quattro Staggioni o, para impresionar, el restaurante Nadia O. F., de la chef española Nadia Harón, que fue reconocido este año como el mejor de Argentina por la Academia Nacional de Gastronomía.

 

Después de tres días de jolgorio, quedarás enamorado de Mendoza, así que lo que sigue es organizar otro viaje en invierno para conocer las mejores estaciones de esquí de la región. O regresar en verano y seguir probando buenos vinos: nadie te juzgará.