Autos: una visita al laboratorio McLaren

¿Qué sucede cuando un equipo de Fórmula 1 quiere convertirse en la mejor marca de superautos de lujo en el mundo? Fuimos al McLaren Technology Centre en Inglaterra para averiguarlo.

Por: Will Hersey | Fecha: 28/11/12


Al atravesar las puertas del cuartel de McLaren, parece que entras a la guarida de un villano de James Bond. Con facilidad se te olvida que la historia moderna de esta compañía empezó hace apenas 30 años, cuando era sólo un equipo de Fórmula 1. Hoy, McLaren emplea a más de mil 500 personas en industrias que van desde la electrónica a los banquetes para eventos. Y, a partir de 2012, incluye la manufactura de superautos para el consumidor "común".

 

Éste es un año clave para McLaren: inicia el proceso de convertirse en una de las marcas líderes del mundo en la fabricación de coches deportivos de lujo. Y no lo toman a la ligera. El pasillo que recorre la sala de recepción vip fue diseñado para que, sin importar dónde te detengas, no puedas ver el final. ¿Para qué? McLaren busca simbolizar que, como organización, está en una etapa del camino que debe recorrer. Sí, la influencia del célebre y meticuloso ceo Ron Dennis se puede ver por doquier.

 

A través de un pasillo subterráneo, que bien podría ser la estación espacial de una película del director Ridley Scott, se llega a las instalaciones más nuevas de la empresa. Se trata del novedoso Centro de Producción diseñado por Norman Foster e inaugurado por el primer ministro británico David Cameron a finales de 2011.

 

Este complejo de 32 mil metros cuadrados y dos plantas, que tuvo un costo de 40 millones de libras esterlinas, parece más un laboratorio que una tradicional línea de producción de autos. No hay calendarios de pared con mujeres espectaculares, ni radios a todo volumen con las últimas noticias deportivas; en su lugar, se percibe una inquietante tranquilidad, pisos relucientes de limpios y herramientas ordenadas con mucho detalle. Al empezar desde cero, pudieron diseñar la fábrica de acuerdo a sus necesidades específicas. Todo se puede mover. Es un ambiente flexible, e incluso las zonas de pruebas incluyen plataformas de rodillos y lavados a presión, además de una puerta lateral que te lleva a una especie de caverna donde está la innovadora área de servicios de pintura. Este nivel de precisión es exactamente lo que McLaren quiere transmitir, aunque no deja de ser impresionante para cualquier persona que visite el lugar.

 

Es aquí donde los nuevos MP4-12C de McLaren son producidos, ocho cada día, de los cuales el 80 por ciento ya se exporta al extranjero, una estadística muy prometedora dado que el objetivo de esta marca británica es encontrar la llave de los mercados globales. Y el plan a largo plazo es aún más ambicioso: una oferta de autos que incluya hasta seis modelos diferentes, y producir hasta 4 mil unidades al año hacia el final de la década. El camino para lograrlo empieza aquí.

 

En realidad tampoco es como si hubieran empezado desde cero. Lo que McLaren posee es su legado de Fórmula 1; de hecho, su equipo de la máxima categoría comparte la misma sede. El histórico rojo y blanco de los autos de Fórmula 1 está a la vista en el vestíbulo central. Una vitrina de trofeos se encuentra justo afuera de la cafetería para los empleados (otro recordatorio de por qué están todos aquí). Lo que la experiencia en Fórmula 1 les asegura no es sólo ese conocimiento intrínseco en los campos de la aerodinámica y la electrónica, sino un enfoque de equipo menos tangible y una obsesiva atención al progreso.

 

El común denominador más obvio entre sus raíces de Fórmula 1 y el MP4-12C es el carbono. Desde que McLaren introdujo el monocasco de este elemento a la máxima categoría del automovilismo en 1981, no han vuelto a construir un auto sin él.

 

El monocasco de carbono del 12C ha evolucionado mucho en 30 años. Se fabrica montando carbono seco sobre un instrumento de acero, antes de ser prensado, lo que representa una innovación en la producción que resalta los beneficios del carbono -ligereza, rigidez, seguridad y precisión- en un auto de menos de 200 mil libras esterlinas (unos 313,000 dólares).

 

"No es suficiente ser rápidos. El 12C tiene que ser innovador en todas las áreas", dice Paul Burnham, ingeniero en dinámica automotriz. Pero vaya que es veloz, y lo podemos confirmar cuando lo conducimos en la ruta tradicional de prueba de 11 kilómetros que todo modelo 12C de la línea de producción debe recorrer. Su poder es producto de un nuevo motor biturbo de 3.8 litros y ocho cilindros, mientras que el Control Activo de Chasis ofrece una forma inteligente y efectiva de adaptarse a los caminos para garantizar un excelente desempeño en pista y un manejo suave. Dan ganas de llevártelo de ida y vuelta a Escocia, más allá de sólo pasearlo alrededor de la planta de Woking.

 

"La combinación de un auto ligero y un pequeño motor biturbo hace que el 12C sea el más eficiente en su segmento por un margen significativo", dice el director ejecutivo, Antony Sheriff. "Pero también es el más poderoso y rápido en línea recta. Estas características opuestas son únicas del 12C".

 

Si éste es el primer paso en la curva de aprendizaje de McLaren, será muy interesante ver qué sucederá en el futuro, cuando caigan en la cuenta de lo que están haciendo.