Eternamente Depeche Mode

Eternamente Depeche Mode

La banda británica estrena disco, inicia gira, emprende un proyecto filantrópico y estrena un reloj de edición limitada.

Por Manuel Martínez | Fecha: 24/09/14

 

 

 

Dave Gahan ha visitado varios círculos del infierno pero aquí está, no solo vivito y coleando, sino respondiendo de buen humor las preguntas de los periodistas que viajamos a Berlín para conocer el Big Bang Depeche Mode, un reloj hecho por Hublot como parte de su alianza con la banda británica para apoyar a Charity: Water. Esta organización lleva agua potable a los habitantes de países en desarrollo.

 

 

El vocalista de Depeche Mode, un frontman hiperactivo e intenso sobre el escenario -como ya no los hacen en estos días bieberianos-, viste totalmente de negro, con chamarra de cuero y un enorme anillo con forma de calavera en la mano derecha. Lleva el cabello pegado hacia atrás y barba de tres días, y me pregunto si se puso un toque de delineador para acentuar la profundidad de su mirada mefistofélica, tan propia de una estrella de su tamaño.

 

 

Gahan y sus compañeros Martin L. Gore  y Andrew Fletcher, también presentes en la capital alemana, llevan más de 30 años juntos. En ese tiempo han grabado 13 discos y han transformado el sonido electrónico bailable y fresón de sus inicios, a canciones oscuras y chirriantes con riffs de guitarra que provocan escalofríos, aunque sin renunciar al uso de sintetizadores.

 

 

No hay demasiadas bandas que puedan presumir de haber triunfado en uno y otro estilo, al grado de que algunos de sus temas han sido homenajeados por gente tan distinta como Johnny Cash y Marilyn Manson. "Heaven", el primer sencillo de Delta Machine, su álbum más reciente que los llevará de gira por todo el mundo, es un buen ejemplo de la evolución del grupo: una balada sufridora y rockera, con texturas importadas de todos los mundos sonoros que Depeche Mode ha habitado, en la que Gahan luce a plenitud su voz grave y rasposa.

 

 

Los millones de discos vendidos, los cientos de conciertos y un alma proclive al azote existencial, le han pasado la factura a Gahan. En su pasado hay historias de sobredosis, infartos y experiencias cercanas a la muerte. Esta noche, sin embargo, parece que se ha alejado del abismo. Habla con entusiasmo y hasta ternura de sus hijos, reflexiona sobre el momento creativo que vive no solo con Depeche Mode, sino también con Soulsavers (el dueto de Rich Machin e Ian Glover con el que grabó el disco The Light The Dead Sea), y se ríe al mencionar su antigua afición por la bebida, lo que le vale una tímida llamada de atención por parte de una de las publirrelacionistas. Presentamos extractos de la entrevista.

 

 

Esquire: ¿Crees que con la madurez ha cambiado tu sensibilidad hacia los proyectos benéficos como éste?

 

Dave Gahan: Todos en la banda hemos participado en proyectos de este tipo a nivel individual. Hemos participado de manera privada, pero no lo habíamos hecho de forma colectiva sino hasta hace un par de años, cuando apoyamos al Teenage Cancer Trust [también aliados con Hublot]. Creo que se debió a que nunca nos habíamos sentado a discutir si era algo en lo que nos queríamos involucrar. Siempre se trataba de nosotros creando música. Quizá no lo hicimos antes porque éramos jóvenes o porque sentimos que no funcionaba o se prestaba a confusión, no lo sé en realidad.

 

 

 

Esq: Durante la gira de Delta Machine, ¿apoyarán de alguna manera a Charity: Water?

 

DG: Espero que sí. No creo que lo hagamos durante los conciertos, pero Martin [Gore] sugirió que antes de empezar a tocar quizá podamos transmitir un video [sobre el proyecto]. Durante el verano tendremos varios shows en Europa para los que ya vendimos un millón de entradas, así que habrá muchas oportunidades visuales de apoyar a Charity: Water. Es fácil para nosotros, porque tenemos unas pantallas enormes. Mucha gente pondrá atención, y mucha no. Pero si en un estadio con 50 mil asistentes la mitad pone atención, será algo muy positivo.

 

 

 

Esq: ¿Podrías imaginar tu vida sin música?

 

DG: No. Incluso hay quien dice que la vida sin música es un error [ríe].

 

 

 

Esq: ¿Delta Machine será su último álbum?

 

DG: ¿Como banda? No, aunque mucha gente siempre diga que sí. Con cada álbum repiten lo mismo. Es gracioso. En este mundo, las personas, yo incluido, tenemos mucha prisa de llegar al final. Pero hay que aprender a experimentar y sentir lo que hacemos en cada momento. Mientras más viejo me hago, más me doy cuenta de que la vida se trata justo de eso.

 

 

 

Esq: Como banda y a nivel individual, ¿tienen una visión futura que vaya más allá de sus proyectos actuales?

 

DG: Sí, y es una visión que incluye muchas cosas. Por ejemplo, mis hijos están creciendo y ya no me quiero perder tanto las cosas que hacen. Uno tiene 25 y el otro 20. Con respecto al primero, seguro que seré abuelo antes de que me dé cuenta. Ésa es la siguiente cosa que va a pasar. Me da un poco de miedo, pero también me emociona. Además, me encanta seguir haciendo música. Creo que tendré la fortuna de seguir en esto otros 15 o 20 años, incluso fuera de la banda. Cada vez lo disfruto más.

 

 

 

Esq: ¿Intentas crear una conciencia en tus hijos acerca de todo lo que sucede a su alrededor?

 

DG: Nooooo. Mi hija está en España en un viaje escolar. En su primera noche ahí, me llamó por teléfono literalmente antes de que saliéramos al escenario en un concierto en Austin, Texas. Se sentía destrozada porque no quería estar lejos de casa, y lo único que yo tenía que hacer era escucharla. Al final hablamos durante 47 minutos -lo vi en el teléfono- antes de que ella me dijera, "ok, me voy a dormir", y colgara [ríe]. Luego hicimos el concierto. Para mí es una sensación increíble que mis hijos puedan llamarme para contarme lo que les sucede. Que ellos puedan hablar con su papá, creo que quiere decir que estoy haciendo algo bien. No les puedes enseñar a tus hijos cómo vivir, pero sí les puedes dar un ejemplo.

 

 

 

Esq: ¿Qué opinan ellos de que te involucres en un proyecto de beneficencia como éste?

 

DG: Mi otro hijo vive en Nueva York y cuando supo de la gira y el proyecto de caridad, quedó impresionado. De hecho, ya tenía algo de información sobre Charity: Water, lo que me pareció increíble.

 

 

 

Esq: Estás con Depeche Mode y además tienes otros proyectos, como el álbum que hiciste recientemente con Soulsavers. ¿Crees que ahora tienes más inspiración o más cosas que compartir con tu público?

 

DG: Lo que tengo es tiempo. Dejé de beber hace algunos años, así que tengo tiempo [ríe]. Ahora estoy más consciente de las cosas y puedo involucrarme en más proyectos. Me levanto en la mañana en lugar de hacerlo en la tarde, y eso es bueno porque a todos a mi alrededor les gusta. Así que puedo hacer más cosas.

 

 

 

Esq: ¿Crees que has crecido como compositor?

 

DV: Espero que sí, ése es el objetivo, seguir creciendo. Me doy cuenta de que mientras más escribo con personas fuera de la banda, más conocimiento adquiero. No hay nada como trabajar con gente externa y retarse a uno mismo, sentarte en una silla frente a algo que no conoces y decir, "ok, vamos a ver si algo sucede". De inmediato sabes si hay química, y cuando eso pasa es increíble, es el mejor sentimiento. Cuando no, es horrible, porque incluso puede ocurrirte con un amigo y tienes que aceptar que no funciona. Pero eso también ocurre. En el caso de Soulsavers, trabajar con Rich me inspiró para escribir canciones nuevas para Depeche.

 

 

 

Esq: Como parte de la dinámica de Depeche Mode, ¿se retan entre ustedes mientras trabajan?

 

Dg: Es un proceso diferente con Depeche. Cuando entramos al estudio, Martin y yo llegamos con demos de canciones y nos sentamos con los productores y músicos que trabajan en la grabación. Esta vez colaboramos con Chris Berg, un músico sueco increíble que ha estado en The Knife y que fue como el nuevo Alan [Wilder, ex miembro de la banda]. Creo que Chris nos retó a Martin y a mí, y nos enseñó nuevas formas de completar este álbum.

 

 

 

 

A fuerza de ser sinceros, Hublot se lució con el diseño del Big Bang Depeche Mode, un reloj con estilo inconfundiblemente rockero. Su caja de 44 mm está hecha en cerámica negra. En la esfera, también de cerámica negra, presenta la decoración "Clous Pyramide" . Movimiento automático con 42 horas de autonomía. Edición limitada de 250 ejemplares.

 

depeche

 

Aquí la nota completa.