Jim James: El solista espiritual

Jim James: El solista espiritual

Luego de llevar al éxito a My Morning Jacket, ahora debuta como solista con un disco que raya en lo mesiánico.

Por Benjamín Acosta | Fecha: 24/09/14

 

 

 

La emotividad y la intensidad que proyecta My Morning Jacket sobre el escenario les ha otorgado un lugar especial en el universo de la música contemporánea. Claro, también la duración de sus conciertos -pueden superar las tres horas sobre el escenario- les ha asegurado la idolatría de sus seguidores. Pero es la primera vez que veremos a Jim James, líder, cantante y guitarrista de la banda, en su faceta de solista. Ya demostró que sabe mezclar como pocos la esencia de la música americana con el rock, aunque ahora le toca andar solo. En una especie de parteaguas en la discografía de My Morning Jacket -de The Tennessee Fire (1999) al celebrado Circuital (2011)-, el músico originario de Louisville, Kentucky, se concentra en un disco solista con un título pretencioso: Regions of Light and Sound of God. Platicamos con él a unos días de su lanzamiento.

 

 

 

Esquire: ¿El nombre del álbum obedece a tu visión de la vida o a la forma como sientes la música?

 

Jim James: Una combinación. La vida trata de enseñarte que hay partes oscuras y otras iluminadas. Ambas son necesarias porque, al no conocer la oscuridad, no podrías reconocer cuando la luz te muestra lo que hay. La música está llena de esas etapas. He aprendido a disfrutar el proceso porque, así como hay partes serias y tristes, al final se convierte en algo que nos divierte, que nos hace sentir vivos.

 

 

 

Esq: ¿Por qué decidiste hacer un disco solista?

 

JJ: Tenía canciones que no embonan con lo que hacemos en la banda. Siempre hay eso que nos mueve a nivel individual que puede trabajarse en conjunto o no. Quise sacar estas canciones porque además coincide con un momento de calma en el grupo.

 

 

 

Esq: ¿Esperaste mucho tiempo para tomar la decisión de hacer un álbum por tu cuenta?

 

JJ: Sabía que podría suceder en cualquier momento, pero nunca me pregunté cuándo sería. Las cosas toman forma conforme avanzan en el tiempo. La paciencia consiste no sólo en saber esperar para que ocurra lo necesario, sino en saber identificar que ha llegado el momento.

 

 

 

Esq: ¿Pensaste en las posibles reacciones de tus seguidores?

 

JJ: Es mejor evitarlo. En los instantes que estás concentrado en escribir o grabar canciones, siempre me siento protegido por una especie de capa de aislamiento. Es del interior de donde sale la música y será en el exterior, cuando el público la escuche, donde aparezcan las reacciones. Habrá gente a la que le guste y quienes digan que es una mierda. En cualquier caso, todo está bien.

 

 

 

Esq: ¿Te gusta pensar que con el paso de los años, te conviertes en un músico maduro?

 

JJ: Los años tendrían que enseñarte a ser menos torpe, a cometer otra clase de errores. Hasta cierto punto, está bien que la madurez mantenga influencia en tu vida. Pero en la música, es la experiencia lo que tendría que enseñarte cada vez más lo que no sabes, mientras la inspiración y la capacidad de interpretar se mantengan con la llama encendida.

 

 

 

Esq: ¿Y esa relación también tiene que ver con lo que representa el escenario?

 

JJ: Por supuesto, porque la gente y los conciertos te empujan a continuar. Es decir, por un lado está el encanto de las grabaciones y todo el trabajo en el estudio. Por otra parte, la música en vivo es algo que no podría comparar con nada.

 

 

 

Esq: ¿Qué tan espirituales son estas canciones?

 

JJ: En el fondo, este disco contiene la esencia de My Morning Jacket. La forma, por obvias razones, presenta cambios en la instrumentación y profundidad del sonido. Es distinto en ese aspecto. Sería imposible distanciarme de la espiritualidad y de esos instantes para observar la vida y reflexionar. Es una parte crucial para escribir canciones; es el factor más importante en el proceso de crear música.