Nunca es tarde para el sexo

Nunca es tarde para el sexo

The Sessions es una historia profunda, con grandes actuaciones y carcajadas. De ello nos habla Helen Hunt.

Por María Teresa Hernández | Fecha: 24/09/14

 

 

 

No, no estás ante otra típica película hollywoodense de romance. The Sessions es una historia de sexo. Así de claro: trata sobre la experiencia de un hombre de 38 años que, a pesar de estar paralizado por una enfermedad degenerativa, elige perder su virginidad con una suplente sexual. La cinta -dirigida por Ben Lewin- se desarrolla en California, en los años ochenta, y está basada en la vida de Mark O`Brien (encarnado por John Hawkes), un periodista y poeta que platica sus inquietudes sexuales con un sacerdote (William H. Macy, quien se lleva las palmas con su interpretación) que prácticamente termina por bendecir su decisión de contratar los servicios de Cheryl Cohen-Greene (Helen Hunt) para experimentar el placer sexual que, hasta ese momento, desconoce. Un cuerpo inmóvil, una mujer paciente (y bella) y seis sesiones de sexo que se entrelazan para crear una historia hilarante y singular. De esto y más nos habló Helen Hunt con motivo del estreno del filme.

 

 

Esquire: ¿The Sessions es o no un filme de amor?

 

Helen Hunt: Es una película de sexo, no de amor. Eso es lo que la hace única. En un momento, Mark le dice a Cheryl: "Siento como si detrás de mí hubiera un vidrio y, del otro lado, todo el mundo estuviera comiendo un banquete que yo nunca probaré". Así es como él se sentía. El sexo era importante para él. The Sessions apenas toca el tema de las relaciones afectivas. Más bien narra la historia de dos personas que se unen para atender las necesidades de una de ellas, y cuando esa relación se pone en peligro por los crecientes sentimientos que tienen el uno por el otro, ambos intentan regresar a la intención y premisa original.

 

 

 

ESQ: ¿Qué tanto conocías de John Hawkes antes de hacer este filme con él?

 

HH: No lo conocía para nada. Creo que eso es bueno porque corresponde a la perfecta relación entre los primeros actor y actriz de una película. Aproximarnos con tanta intimidad, a pesar de no conocernos, fue algo grandioso. La interpretación de John fue increíble y me siento muy afortunada de trabajar con alguien cuyo talento brilla de semejante manera.

 

 

 

ESQ: ¿Cómo describirías la experiencia de haber conocido en persona a Cheryl, la suplente sexual que interpretas en The Sessions?

 

HH: Ella habla un poco más fuerte que yo y tiene un acento muy marcado de Boston. Posee una gran personalidad. Me dijo que nació en una familia católica y que sus padres no hablaban de sexo. Concluí que era sincera y extrovertida. La manera en la que habla de sexo me pareció extraordinaria. No usa las mismas bromas, risitas o eufemismos que la gente tiende a emplear. Nunca había conocido a alguien así.

 

 

 

ESQ: ¿Cuál fue la respuesta de Cheryl ante la película y tu interpretación?

 

HH: Hace poco me escribió una nota: "Gracias por entender mis intenciones con Mark". Creo que tiene que lidiar con la falta de comprensión y las malas interpretaciones acerca de lo que hace y las razones por las cuales actúa. Me dijo que solía ir a conferencias de sexualidad y le gritaban cosas terribles porque no la entendían.

 

 

 

ESQ: ¿Te preocupó el desnudo que tendrías que hacer en el filme?

 

HH: Sí estuve preocupada, pero luego me dije: "En realidad, ¿qué tanto me importa? ¿Me interesa lo que la gente piense acerca de mi cuerpo o poder formar parte de una historia positiva, rara y bella?". Al final, lo que más me importó fue lo último.

 

 

 

ESQ: ¿Qué tan difíciles fueron las escenas de sexo para John y para ti?

 

HH: Desde el punto de vista físico, fueron muy difíciles. Como John no podía moverse, hasta quitarle la camisa me costaba trabajo. No fue nada erótico. Yo sólo pensaba: "¿Y si no puedo quitársela?". No puedo explicarte lo difícil que fue. Y cuando llegamos a los no muy sensuales acercamientos físicos, la pregunta era: "¿Cómo acercar dos cuerpos si uno no se puede mover?". A pesar de ello, todos fueron muy respetuosos en la filmación. Había seis personas en el estudio y cada quien hacía su trabajo intentando mirar hacia otro lado. Todos hicieron hasta lo imposible para darnos una sensación de tranquilidad y privacidad.

 

 

 

ESQ: Tu personaje parece sentirse confiado y cómodo con su cuerpo. Como Helen Hunt, ¿te sientes igual? ¿Cuidas mucho tu figura?

 

HH: Hago yoga desde hace años. Me encanta. También me ayuda meditar. Creo que en los años ochenta, cuando audicionaba para todo, sí me llegué a preguntar: "¿Debería estar más delgada? ¿Cómo me vería en estos pantalones o en aquel traje de baño?". Es un terreno horrible y peligroso. Tu vida puede terminar como una versión del Infierno. Por eso me negué a jugar ese juego sin importar la talla que fuera. No estaba dispuesta a vivir algo así. Hago ejercicio porque me gusta y no sigo ninguna dieta. Llevo décadas haciendo la actividad que disfruto, comiendo lo que amo y amándome mientras como.