Emma Stone: La nueva femme fatale

Emma Stone: La nueva femme fatale

Con su participación en Gangster Squad, demuestra que está lista para ser un icono en Hollywood.

Por: Josué Corro | Fecha: 22/02/13

 

 

 

La imagen de Emma Stone en Gangster Squad, al lado de Sean Penn y Ryan Gosling, es impactante: cabello rojizo, vestidos entallados de los años cuarenta y (casi siempre) un seductor cigarrillo en la boca. Pero es memorable más allá de su belleza, ya que este papel representa para Emma un paso distante de las comedias y teen movies que han caracterizado su carrera y la han convertido en una de las estrellas jóvenes más solicitadas de Hollywood.

 

Stone vuelve a hacer mancuerna con Ruben Fleischer, quien ya la dirigió en Zombieland (2009) y que incluso creó, específicamente para ella, el papel de Grace, una chica que llega a Los Ángeles para convertirse en actriz (todo parecido con la realidad es mera coincidencia). Si bien Emma no es la principal protagonista en Gangster Squad, resulta muy interesante su transformación de maestra/amante del mafioso más poderoso la época, Mickey Cohen (Penn), a una especie de femme fatale para un detective de élite (Gosling) encargado de destrozar las redes del crimen.

 

Viajamos a Los Ángeles para entrevistar a Emma Stone sobre su carrera, su infancia, su verdadero nombre y, por supuesto, sobre este nuevo clásico de policías y mafiosos.

 

 

Esquire: ¿De cuántos años te sientes?

 

Emma stone: De mi edad, de 24 años.

 

 

Esq: Pregunto esto porque Ruben Fleischer, el director de la cinta, comentó que te había elegido para este papel porque estaba cansado de que sólo hicieras personajes adolescentes.

 

Es: Tiene razón. Esta es la primera vez que interpreto a una mujer y para mí fue interesante y revelador. Es decir, no sé por cuánto tiempo más pueda interpretar a una chica de preparatoria como en anteriores proyectos; según mis cálculos, y por como me empiezo a ver, creo que me queda un año más. Quizá la nueva cinta de Spider-Man sea la última. Por fin ha llegado la hora de graduarme [ríe].

 

 

Esq: ¿Cómo fue trabajar de nuevo con Ruben (quien la dirigió en Zombieland) y Ryan Gosling (su coprotagonista en Crazy, Stupid, Love)?

 

Es: Fue increíble. Ruben es una persona que te hace sentir cómoda dentro y fuera del set, y te motiva a crecer profesionalmente. Sin duda volvería a trabajar con él. Por su parte, Ryan es un gran actor y mejor ser humano. Es difícil mantenerte sería, es uno de los tipos más graciosos que conozco. Reto a cualquiera a estar unos minutos con él sin reírse.

 

 

Esq: ¿Cómo es la relación con ellos fuera de una película? ¿Son amigos? ¿Le marcaste a Ryan cuando supiste que iban a trabajar otra vez juntos?

 

Es: ¡Por supuesto! Todo empezó así: Ruben me habló; luego yo le hablé a Ryan; entonces él le marcó a Ruben, y a mí me colgaron. Pasaron varios minutos para que volvieran a llamar. Al final, todos terminamos hablando por teléfono.

 

Esq: Además de una madurez en tus personajes, dime otra razón para dar este cambio tan drástico de la comedia al drama.

 

Es: Te voy a ser sincera: cambié porque me dieron la oportunidad y siempre he creído que los cambios son buenos. La comedia siempre será mi primer amor, pero quise explorar otros terrenos.

 

 

 

Esq: ¿Cuál fue el mayor reto al interpretar a una femme fatale?

 

Es: La verdad, entrar dentro de ese corset [ríe]. Había ocasiones en que no podía respirar, pero poco después lograba adaptarme. Me la pasé muy bien y aprendí mucho de mis compañeros. Para bien o para mal, soy una de esas actrices que se contagian de la energía y sabiduría de las personas con quien trabaja. No hay mejor maestro que Sean Penn.

 

 

Esq: ¿Recuerdas qué fue lo primero que pensaste cuando leíste a tu personaje en Gangster Squad?

 

Es: Lo que más me atrajo de Grace fueron los contrastes de su personalidad: por un lado, no está consciente del peso de sus acciones -me gustó el hecho de que es un personaje un poco oscuro-; por otro lado, es una mujer codependiente o, peor aún, creo que es una mujer que sólo puede entender su vida a través de lo que piensan de ella hombres como Mickey Cohen (Sean Penn) o Wooters (Ryan Gosling).

 

Eso fue lo más interesante y complicado: sólo pensaba: "¿Qué haría yo si mi vida realmente fuera así?". Gracias a las partes negativas del personaje empecé a entender que, muchas veces, es sano interpretar a alguien que no está segura de sí misma. La conclusión a la que llegué fue que había mucha tristeza detrás de esa imagen prefabricada.

 

 

Esq: Me llamó la atención que tu personaje, como acabas de mencionar, es muy sofisticada, como una estrella de la Época Dorada del cine. ¿Te inspiraste en alguna actriz para adoptar este look?

 

Es: En muchas. La imagen fue una combinación de Rita Hayworth y Lauren Bacall. Imaginé que Grace tenía a ciertas estrellas en un pedestal e iba a tratar de imitarlas. Entonces vi varias películas de la época y te puedo decir que, tristemente, lo único que tengo en común con ellas es que Lauren Bacall tiene la voz rasposa como yo. Es muy triste eso, de verdad.

 

 

Esq: ¿Sentiste alguna conexión entre Grace y tú? Es decir, ambas salieron de sus casas muy jóvenes y llegaron a Hollywood con el sueño de convertirse en estrellas.

 

Es: Pensé muchísimo en eso. Es una buena manera de darte cuenta por todo lo que has pasado para llegar aquí, a dar entrevistas y a que la gente te reconozca como actriz. De hecho hay una escena en la que estoy discutiendo con Ryan en la cocina y Grace le grita: "¡Vine hasta acá para ser una estrella!". Entonces salgo de cuadro, abro la puerta del departamento y hay un ejército de paparazzi por todos lados. Eso te hace pensar en otra realidad, en imaginar qué hubiera pasado si en cierto momento hubiera tomado decisiones diferentes. Al final, todo esto me hizo apreciar lo que tenía y este sueño profesional que estoy viviendo.

 

 

Esq: Hace un momento hablaste de Hayworth y Bacall, ¿quiénes son tus actrices favoritas?

 

Es: Bette Davis, Katherine Hepburn, Diane Keaton y Kristen Wiig. Son mis favoritas, pero no me veo como ellas: las admiro, pero mi meta es seguir mi propio camino y trato de no compararme nunca.

 

 

Esq: ¿Y quién es tu actor favorito?

 

Es: Cary Grant y Peter Finch, pero el número uno es Charlie Chaplin.

 

 

Esq: ¿Recuerdas cuál fue la primera película que viste en tu vida?

 

Es: The Jerk es la película favorita de mi papá. Aunque también recuerdo que vi muchas películas animadas de Disney. Sin embargo, lo que más me gustaba era ver programas de televisión que pasaban en Nick at Nite: The Brady Bunch, I love Lucy y Saturday Night Live.

 

 

Esq: Entonces desde pequeña te ha gustado la comedia. ¿Siempre has tenido esta facilidad para hacer reír a la gente?

 

Es: No, para nada. De niña era muy seria, nada divertida. Entonces comencé a ser, digamos, un poco graciosa, pero no lo hice por convicción, sino por un mecanismo de defensa que desarrollé.

 

 

Esq: ¿Mecanismo de defensa contra quién?

 

Es: Ante el mundo, porque no me gusta mucho hablar de mí ni de mi vida privada. Nunca me ha gustado ser íntima con extraños, y el humor sirve para eso: muchas veces cuentas un chiste para no sentirte vulnerable. Ahora que lo recuerdo, creo que así empezó todo. Me gustaría ser diferente y poder hablar de lo que sea, ¡pero no puedo! Lo he intentado, pero simplemente no puedo, soy una Escorpión, ¿qué puedo hacer con mi carácter si ya lo definieron los astros? [ríe]

 

 

 

 

Esq: Pero no eres así en el escenario. Recuerdo tu participación en los Oscar junto a Ben Stiller, deberías dedicarte a eso.

 

Es: ¿En verdad lo crees? Porque me encantaría, pero siento que no estoy lista. No sé, es un sentimiento extraño, porque  a veces me siento como un bufón de la corte, y en otras ocasiones prefiero ser reservada. Aunque no elimino esa opción del todo, prefiero ver primero cómo se desarrolla mi futuro.

 

 

Esq: ¿Has llegado a pensar en otra actividad que te hubiera gustado ser en lugar de actriz?

 

Es: Tal vez periodista, siento que es un trabajo similar. Es decir, en ambas debes descifrar cómo son la personas.

 

 

Esq: Entonces te gusta escribir.

 

Es: Mucho, pero sólo escribo para mí. Incluso tengo una especie de diario. Nunca he escrito nada digno de ser publicado, pero hablando sobre este tema, te confieso que nunca he descartado la posibilidad de que en un futuro llegue a pasar.

 

 

Esq: ¿Qué tal ser guionista?

 

Es: Me encantaría, no tienes idea, pero no me siento lista. Debo quitarme esa voz en mi cabeza que no deja que mis ideas pasen a

ser más que simples borradores.

 

 

Esq: ¿Cuáles son los mejores guiones para ti?

 

Es: Network, Paper Moon, Big... y casi todas las películas de Cameron Crowe.

 

 

Esq: Ya que mencionaste a ese director, sé que vas a trabajar con él. Poco a poco te estás convirtiendo en una de las grandes estrellas jóvenes de Hollywood. ¿Qué has aprendido en este tiempo?

 

Es: He aprendido muchas cosas, sobre todo de mi persona. Por ejemplo, ahora sé en qué lugar estoy más cómoda viviendo y he aprendido a medir qué tan frecuente debo de ser creativa, porque hay momentos en que sólo estás en audición tras audición y prácticamente le dices que sí a cualquier trabajo. Son pocas las veces en que tienes la oportunidad de elegir lo que quieres hacer y es una de las mejores sensaciones del mundo. Me gusta lo que veo cuando me despierto y me miro al espejo.

 

 

Esq: ¿Pero reconoces a esa mujer del espejo? ¿A esa mujer rubia cuyo nombre en realidad no es Emma sino Emily?

 

Es: Fue extraño cuando me volví pelirroja. Aún más cuando regresé a ser rubia, que es mi color natural. Sin embargo, el cabello nunca fue problema. Sobre el nombre pues sí, me gustaría que me llamaran Emily, pero creo que ya es muy tarde y aún no logro acostumbrarme. Ahora que lo pienso, me gustaría que la gente me conociera y me llamará por mi nombre verdadero: Emily.


Osc