Mejor actor, los pronósticos de los Oscars

Mejor actor, los pronósticos de los Oscars

El interés radica en que Joaquin Phoenix sea congruente con sus palabras. De ganar, debería rechazar el premio.

Por: Jaime Ramírez Ortiz/Cinemanía | Fecha: 22/02/13

 

 


Daniel Day-Lewis

 


Película:
Lincoln (Lincoln)

 

Aunque en los últimos 20 años apenas ha protagonizado una docena de películas, el temple histriónico de este inglés lo ha convertido, en voz de varios expertos, en el mejor actor del panorama fílmico contemporáneo. Basta con presenciar la calidad de cada una de sus interpretaciones para entender que se trata de un artista que escoge sus proyectos con detenimiento y que estudia al máximo cada uno de los personajes a los que da vida. Lo anterior se ha traducido en cerca de 80 reconocimientos por su trabajo con apenas 55 años de edad.

 


Le ayuda:
Para empezar, su mero apellido es suficiente para hacer temblar a sus competidores. Más si tomamos en cuenta que es dirigido por Steven Spielberg, encarna de manera impresionante al presidente más querido en Estados Unidos y viene con todo el apoyo previo de la crítica, pues más de una veintena de asociaciones ya le han otorgado su reconocimiento.

 


Le perjudica:
Solo una cosa: sus dos victorias previas. Similar a lo que ocurre con Spielberg, este representaría su tercer Oscar, luego de Mi pie izquierdo y Petróleo sangriento, el segundo de los cuales lo ganó apenas hace cinco años. Y a Meryl Streep le costó tres décadas completar la tercia...

 


Apuesta:
Sospechamos que los académicos querrán hacer historia y aquí encontrará el pretexto ideal. Y no desearán ser señalados por no haber reverenciado esta soberbia encarnación del mismísimo Abraham Lincoln.

 

 


Hugh Jackman

 

Película: Los miserables (Les Misérables)

Es fácil entender el porqué este australiano se convirtió, casi de la noche a la mañana, en una de las grandes estrellas de Hollywood: es talentoso hasta la médula, tiene un físico envidiable y no puede ocultar su calidad como persona fuera de la pantalla. Sin embargo, hasta hoy no se había involucrado en un proyecto que le permitiera lucir todas sus habilidades como artista, canto incluido. ¿Y qué mejor que hacerlo en la versión fílmica de la obra musical más exitosa de la historia en Broadway?

 


Le ayuda:
Aunque se trata de su debut en la competencia, la Academia le mostró ya su afecto al haberle ofrecido conducir la ceremonia en el 2009. Por ello, desde la perspectiva de los votantes, si alguien de la quinteta merece un primer Oscar es él, por el apoyo previo mostrado y su calidad como actor y cantante.

 


Le perjudica:
Siempre es un arma de dos filos participar en un musical. A algunos les ha funcionado (¿recuerdan a Jennifer Hudson?), pero para otros no ha sido suficiente (ni una celebridad de la talla de Johnny Depp lo consiguió en Sweeney Todd).

 


Apuesta:
Si Day-Lewis no estuviera en la terna, tendría el Oscar prácticamente en el bolsillo. De todas maneras, podría dar la sorpresa...

 

 


Joaquin Phoenix


Película: The Master (The Master)

Siguiendo el legado de su hermano River, quien falleció por sobredosis a los 23 años, Joaquin ha entregado una carrera sólida al séptimo arte, al tiempo que se involucra en una polémica tras otra debido a su conflictiva personalidad. En 2008, amenazó con retirarse del cine, para después participar en I´m Still Here, un falso documental en donde relata la supuesta transición de Phoenix de actor a rapero, mostrando de paso sus tendencias autodestructivas. ¿Realidad? ¿Ficción? ¿Mera controversia? Por algo se involucró en una cinta como The Master...

 


Le ayuda:
Algunas de las sociedades de críticos que no se inclinaron por Day-Lewis lo hicieron por él (Los Ángeles, San Francisco, Austin, Utah) y compartió con Philip Seymour Hoffman el premio a Mejor Actor en el Festival de Cannes. Además, presume ya de dos nominaciones previas (por Gladiador y Johnny & June).

 


Le perjudica:
Tras el estreno de la cinta en Venecia, Phoenix declaró que no le interesaba volver a competir por el Oscar, pues considera que es una de las cosas más estúpidas del mundo. Y como dar bofetada con guante blanco no es el estilo de los votantes... Apuesta: Lo merecería, pero por la forma como se expresó de la Academia, hasta sorprende que se hayan animado a nominarlo.

 

 


Bradley Cooper

 

Película: Los juegos del destino (Silver Linings Playbook)

Pareciera que los primeros diez años de su carrera fueron definidos por el programa televisivo en que hizo su debut: una breve participación en Sex and the City. A partir de ahí fue ganándose espacio en películas comerciales que sacaban provecho de su galanura, ya sea dentro de la comedia o en no muy afortunadas cintas de acción y suspenso. Esta mención es la cereza del pastel, pues ya se había ganado el favor del público gracias a la hilarante saga de ¿Qué pasó ayer?

 


Le ayuda:
A pesar de la dura competencia este año, logró arrebatarle a Phoenix y Day Lewis el premio Satellite y los de los críticos de Indiana y la National Board of Review. Tampoco le afecta encarnar un personaje mentalmente perturbado en proceso de recuperación.

 


Le perjudica:
Si alguien de esta película va a salir con el Oscar en la mano, esa será Jennifer Lawrence. Su debut en la ceremonia le ayudará a consolidarse como celebridad hollywoodense y seguro traerá consigo mejores proyectos en el futuro.

 


Apuesta:
Sonaba incluso difícil su nominación, así que muy pocas quinielas incluirán este nombre. Remoto hasta como sorpresa...

 

 


Denzel Washington

 


Película:
Flight (Flight)

No existe en Hollywood un actor afroamericano tan respetado y reconocido en Hollywood como este actor neoyorquino, recipiente ya de dos Oscar, uno como actor principal (Día de entrenamiento) y otro como secundario (Tiempos de gloria). Esta sexta nominación es gracias a la más reciente cinta de Robert Zemeckis, en donde encarna a un piloto aviador cuya imagen de héroe salvador en un accidente se ve amenazada por su adicción a las drogas y el alcohol.

 


Le ayuda:
La mayoría de las premiaciones anteriores lo han incluido en su ceremonia pero, eso sí, sin consecuencias dignas de contarse. Aunque rascándole un poco, tal vez le beneficie ser el único actor de color en competencia este año.

 


Le perjudica:
Es otro que padece el síndrome de doble triunfo previo. Por supuesto, ninguno de los integrantes de la Academia va a dudar acerca de quién merece más una tercera estatuilla. ¿Day-Lewis o Washington? La respuesta es evidente.

 


Apuesta:
No hay manera de que suba al podio. Descartado desde ahora.

 


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OS