Cine: 70 años de Casablanca

Cine: 70 años de Casablanca

Tecordando diez momentos que la mantienen como la película consentida para más de una generación.

Por: María Teresa Hernández | Fecha: 21/11/12

Quizá sea la mirada de Ilsa (Ingrid Bergman) al escuchar las primeras notas de aquella canción que le recuerda a Rick (Humphrey Bogart), o tal vez sea alguna de las frases que éste le dedica mientras transcurre la historia? El hecho es que, a siete décadas de su estreno, Casablanca ha logrado mantenerse como el clásico que entreteje una historia de amor y un retrato del contexto histórico durante la Segunda Guerra Mundial.

 

El guión del filme está basado en una obra de teatro llamada Everybody Comes to Rick?s, que fue escrita en 1941, antes de que Estados Unidos se involucrara en el conflicto élico. Y aunque el rodaje empezó en mayo de 1942 y el estreno estaba programado para la primavera del año siguiente, las tropas de los aliados entraron victoriosamente a Marruecos ese mismo noviembre. Esto llevó a que Warner Bros. decidiera adelantar el lanzamiento para aprovechar la publicidad de los eventos que ocurrían.

 

La trama, que comienza en Marruecos en el mismo año en que fue filmada, narra la historia de Rick e Ilsa. Él posee una casa de apuestas a la que ella llega acompañada de Victor Laszlo (Paul Henreid), su esposo, para obtener un salvoconducto que les permita abandonar el país. Y, claro está, todo se complica cuando uno se entera de que Ilsa le rompió el corazón a Rick. La dirección estuvo a cargo de Michael Curtiz, y al frente de la producción se encontraba Hall B. Wallis, quien también hizo aportaciones importantes para convertirla en un clásico.

 

Casablanca es un espejo de una de las múltiples realidades que se vivieron durante la guerra. Varios refugiados europeos que llegaron a Estados Unidos para huir de las persecuciones encabezadas por Hitler y el nazismo fueron los extras que interpretaron el papel que les tocó jugar en la vida real.

 

¿Algo más? Claro: el romance. ¿Cómo olvidar la disyuntiva de una protagonista que debe elegir entre su marido y su verdadero amor? ¿Con quién deseaba irse Ilsa en realidad? El crítico de cine Roger Ebert dice que la tragedia del personaje es que ni ella misma lo sabía con certeza: sin importar con quién hubiera subido al avión, habría sido el hombre equivocado. Por ello, no queda más que concluir que, en el filme, la toma de decisiones está relacionada con la guerra: Ilsa huye con Laszlo y logra salvarlo de los nazis.

 

Ebert dice que su definición preferida de una película clásica es "aquella que no soportaría no volver a ver". Y es que, después de todos estos años, ¿qué amante del cine se atrevería a afirmar que podría vivir sin dedicarle una última mirada a Casablanca?



1. "Here?s looking at you, kid" - La primera frase que inmortalizó a Humphrey Bogart como Rick Blaine.

Esta cinta consagró al actor como un icono a pesar de que ya había participado en otros filmes importantes, como The Maltese Falcon. Se dice que antes de que el estudio decidiera darle el papel de Rick, consideró a George Raft.

 

2. Oh, Ilsa - La fotografía de Ingrid Bergman.

Para hacer lucir lo más bella posible a la actriz, la luz y los ángulos de sus tomas fueron los que más se cuidaron en el rodaje. Un encuadre memorable es el que se logró tras su primera aparición, cuando se sienta junto a Sam y la cámara se detiene en el lado izquierdo de su rostro.

 

3. Entrada libre - Las cartas de tránsito.

Dado que estaban firmadas por Charles de Gaulle, eran documentos que posibilitaban que su portador pudiera salir de Marruecos para llegar a Portugal. Son importantes en la trama porque representan un enigma y un objeto de deseo de los personajes.

 

4. "A kiss is just a kiss"  - Una canción memorable.

El compositor austriaco Max Steiner no estaba conforme con "As Time Goes By". A pesar de que propuso crear su propia melodía, fue imposible repetir la escena en que Sam toca la canción para Ilsa. Por ello, Steiner tuvo que mantener el tema y crear el resto de la banda sonora basándose en él.

 

5. "Play it, Sam!" - el amigo fiel

El actor Dooley Wilson no sabía tocar el piano (y hay escenas en las que resulta evidente). Sin embargo, Sam, su personaje, es crucial para la cinta porque funge como confidente y amigo de Rick. Su reacción ante la primera aparición de Ilsa permite que el espectador sepa que habrá problemas.

 

6. Luces, cámara, ¡acción! - Acercamiento a los personajes

La iluminación fue indispensable para que el fotógrafo Arthur Edeson lograra incrementar la emotividad en algunas escenas de la película. Por ejemplo, cuando Ilsa está con Laszlo o Rick -durante la segunda mitad de la cinta-, las sombras se acentúan para crear mayor intimidad y reforzar las vacilaciones de los protagonistas.

 

7. El contexto histórico - la Segunda Guerra Mundial

Hay elementos que continuamente rememoran la época en que se desarrolla la trama. Uno de ellos es el cabello de Ilsa. Es decir, aunque en los años cuarenta las mujeres llevaban peinados relativamente elaborados, el de ella era simple porque su apariencia debía corresponder a la lógica de que una refugiada no tenía tiempo ni ánimos de preocuparse por su físico.

 

8. Amor a la patria - Francia vs Alemania

Uno de los aciertos de Casablanca fue capturar la idea del orgullo nacional y el sacrificio. Una escena clave es aquella en la que el canto de "La Marseillaise" silencia el coro alemán que interpreta "Die Wacht am Rhein". Y, aunque en la escena toca la banda del Rick?s Cafe Americain, Steiner grabó la música real con una orquesta completa para dar mayor peso al efecto sonoro.

 

9. Niebla en Marruecos - los trucos del cine

Aunque Wallis y Curtiz sabían que en el norte del desierto africano la niebla es prácticamente inexistente, en la escena final de la película decidieron crearla artificialmente para enmascarar las paredes del estudio y el avión que se usó durante la filmación.

 

10. "We?ll always have Paris" - una despedida inolvidable

Ésta es la respuesta que Rick da en el último instante de duda de Ilsa: ella desea irse con él, pero éste la convence de seguir con su marido. Por otro lado, París es trascendental en la historia, porque es el sitio donde los protagonistas se conocen e inician su

relación. Y, de hecho, la escena más arriesgada de la película transcurre ahí: Ilsa aparece en bata platicando con Rick, aun cuando en aquellos tiempos no era aceptable que una pareja que no estuviera casada sostuviera una relación íntima.