10 claves para escoger a tu entrenador personal

 
 

¿Estás delante de un intruso? Presta atención a estos consejos y te aseguramos que lograrás identificar a un farsante fitness.

Por: Redacción Esquire

 

Cuando ponemos nuestro cuerpo en manos de alguien deberíamos exigir que esta persona tenga una profesión regulada y oficial. Al fin y al cabo, una mala técnica puede desembocar en lesiones graves. ¿Cómo elegir a un entrenador personal? Aquí un par de claves para hacerlo:

1. Siempre desconfía y busca licenciados. Porque cualquiera puede decir que es entrenador personal. Busca una persona que desempeñe esta profesión y que tenga un conocimiento pleno de la fisiología del ejercicio.

2. Contrasta su experiencia.  No valen fisioterapeutas, ni nutricionistas, ni
otro tipo de profesionales de la salud que también hayan decidido dedicarse a esto aunque no sea su campo.

3. Que no te dé un plan ya hecho de otra persona.  Si es un verdadero profesional, evaluará tu caso, te hará pruebas de movilidad, sabrá tus lesiones y tu historial de salud y deportivo. Hacerte una rutina le llevará su tiempo, si te saca una tablita prediseñada de una carpeta el primer día nada más verte, ¡mal!

Lamentablemente, allá afuera hay muchos farsantes.

4. Comprueba que usa material de calidad. Ni lo más barato, ni escaso, ni roto, ni en mal estado. Un profesional como Dios manda, tiene su propio repertorio de calidad.

5. No te guíes por el físico. Ni dejes de preguntar ni investigar su formación... El conocimiento de un entrenador no tiene por qué corresponder a su físico (fíjate en los entrenadores de futbol o de baloncesto).

6. Tampoco por sexo. Porque, por desgracia, es una profesión que se asocia con muchas fantasías sexuales...

7. Ojo con los infuencers. El intrusismo que hay en el mundo de las redes sociales es brutal y la gente no para de escribirles para que les entrenen. Lamentable.

8. El precio. Un licenciado en  Actividad Física y Deporte cobra entre 500 y 750 pesos (MX) por sesión de entrenamiento personal. Si el precio está por debajo de esto, o no tiene clientes  o no es una persona titulada.

9. Su actualización. El buen entrenador siempre está actualizado, porque los estudios de las ciencias deportivas se renuevan y llegan a diferentes conclusiones cada cierto tiempo. Es una profesión en la que se tiene que estar al día.

10. La especialización. Ojo, no está igual de preparado una persona que se haya centrado en la readaptación de lesiones a otra que haya decidido especializarse en gestión deportiva.

 

Crédito de foto: Focus Features

Vía Esquire Es

 

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