Los rituales más extravagantes de Navidad en el mundo

 
 

Atar a los padres, esconder las escobas o lanzar tacones al aire. Las fiestas decembrinas son muy distintas según dónde las pases…

Por: Christian Rodríguez @christianroguez

 

Si creías que la costumbre de las uvas en Año Nuevo es peculiar, tienes que saber hasta dónde llegan en otros países. Las tradiciones son milenarias y las connotaciones que tienen en otros países pueden ser muy distintas, aún así, debes de experimentarlas.

 

En la República Checa tienen una bizarra tradición que atañe a las mujeres y a sus zapatos de tacón. Las jóvenes de la casa avientan un tacón de espaldas y por encima del hombro hacia la puerta. Si la punta señala a la salida, se casarán ese año. De lo contrario, seguirán solteras otros doce meses.

 

Sin embargo, en Japón los colores son tenidos muy en cuenta ya que se crean y mandan postales navideñas, pero evitan a toda costa el rojo en las mismas. Esto es porque las invitaciones a los funerales son de este color (la tonalidad navideña por excelencia en el resto del globo).

 

En España es tradición brindar con champagne con una copa en la que se ha insertado un accesorio con oro, ya sea un anillo o un colgante. Además, se le añade un par de lentejas que son concebidas como símbolo de buena suerte.

 

Aunque si hablamos de gastronomía, es en Groenlandia donde van más allá: el kiviak es el plato típico navideño que contiene carne cruda de ave –enterrada varios meses bajo tierra- y enrollada en piel de foca. El sabor es similar al del queso azul, ¿te atreverías?

 

Es en Yugoslavia donde llevan a cabo un divertido juego infantil en el que los niños de la casa atan a su madre dos semanas antes de la Navidad mientras cantan “Día de la madre, día de la madre, ¿qué nos darás a cambio de tu libertad?”. La madre lo entiende como un bonito gesto y les compensa con regalos. El turno del padre será a la semana siguiente –con sus respectivos regalos-.

 

Por último, en Noruega se tiene la creencia de que en vísperas de Navidad los diablos y brujas se liberan de sus prisiones, por lo que esconden las escobas de casa durante la noche para evitar que las hechiceras las usen.

 

Crédito de foto: Getty Images

 

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