Esto es lo que le pasa a tu cuerpo cuando dejas de tomar durante un mes

 
 

Créenos, esto te hará replantearte demasiadas cosas.

Por: Redacción @Esquirelat

 

Lo sabemos, beber por socializar, como la gran mayoría de la población. Incluso habrás verbalizado alguna vez esa frase de “no tomo porque me guste, de hecho ni me atrae el sabor del alcohol”. Y bueno, algo dentro de ti se habrá creído estos pretextos, porque sí, tomas por adicción. Ya sea una vez a la semana o cinco, tu cuerpo ha generado con los años una dependencia que tú crees imperceptible a este líquido nada glorioso. Esto se demuestra mediante el hecho de que, según el psicólogo clínico Bart Vemer, cuando acostumbras a tu cuerpo a tomar unas copas, éste se prepara de forma voluntaria de forma sistemática, y si no se las das tus químicos cerebrales te reaccionarán poniéndote de mal humor e incluso haciéndote sentir un estado depresivo efímero.

(Y así llegas a todos los fines de semana)

Y sabiendo esto, ¿qué ocurre si dejas de tomar alcohol durante un mes? Pues bien, según el portavoz del Instituto Jellinek de Holanda, en sólo cuatro semanas de abstinencia tu hígado perdería un 15% menos de grasa, un 15% menos de glucosa en la sangre e incluso un kilo y medio menos de peso sin cambiar tu rutina dietética. ¿Crees que esto es todo? Pues no… Además, cuando omites este trago tu cuerpo adquirirá un sueño más fiel y descansado, esto se debe a que el alcohol afecta a la parte del cerebro que toma decisiones y controla impulsos innecesarios. La calidad de tus noches disminuye notablemente con el licor que te quitará la tranquilidad y el descanso necesario.

(Además, la cruda te compensa menos cada día)

Cuando haya pasado el mes notarás cómo mejora tu memoria, te centras más en el trabajo y tu cuerpo se ha desintoxicado casi por completo, ya que este proceso es más largo de lo que pensamos. Y ahora, ¿sigue mereciendo la
pena esa cruda dominguera?

Crédito de foto: cortesía.

 

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