¿Por qué nunca deberías ser amigo de tu ex?

Publicado el día 25 de Agosto del 2017, Por Christian Rodríguez

Pasa página de una vez por todas. Aquí las razones definitivas, por si las andabas buscando.

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Es el error de errores, el equívoco que una sociedad supuestamente liberal y progresista como la actual nos educó: “No puedes eliminar a alguien que fue parte de tu vida sin más, tienes que mantenerlo de alguna forma para no olvidar quién fuiste”. Y bueno, en la teoría esto que parece un guion de película por parte de Nick Cassavetes parece entendible, pero en la práctica nos damos cuenta de que esta idea idílica falla de manera estrepitosa. Y aquí tenemos las razones definitivas para no volver a mantener una relación estrecha con esa mujer que fue una vez tu vida entera, porque sí, el primer paso es reconocer que fue tu base y pilar de vida. Y ya no.

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Empezaremos recordándote que nunca podrás ver a alguien de forma natural cuando esa persona te ha visto incluso la parte más íntima de tu cuerpo, ¿no sentirías que tiene un scanner en sus ojos con los que puede ver a través de la ropa? Reconócelo, es raro estar cerca de ellas cuando ya no viene al caso.

(En el peor de los casos, una cita con tu ex puede acabar en un ruego por parte para recibir un beso)

Además, la persona que ahora está de tu mano tiene consciencia de ese escáner del que hablamos, y créenos, no será nada cómodo y fácil para ella.
La segunda razón será aún más rotunda: una vez que las hermosas hormonas se disipan y puedes ver la fea realidad, en 9 de cada 10 ocasiones te das cuenta de que no, que realmente no merecía tanto la pena. Y que era alguien más del montón, es justo por eso que no se mantuvo en tu vida. Cuando los destellos del amor se apagan y ves la habitación tal y cómo es, suceden dos cosas: quieres poner el mayor espacio posible entre tú y esa persona que idolatraste de forma falsa; y además te darás cuenta de que fuiste un idiota por no darte cuenta antes de la realidad. ¿Realmente merece la pena seguir dándole oportunidades?

(Ella no te incluyó en tu maleta, ¿por qué lo ibas a seguir haciendo tú?)

Finalmente, la razón más personal e introspectiva es la que te hará negarte de forma rotunda: no tienes por qué afrontar un prototipo inferior de ti, ese que era cuando estaban juntos y que ya quedó en el pasado, junto a tus problemas e inseguridades de ese entonces.
Ya no tienes excusa, agarra sus cartas, mensajes, regalos y guárdalos en una caja con destino a cualquier parte, menos a tu zona de confort, porque no, no tienes por qué vivir con la sombra de un pasado que por algún motivo se alejó de ti.

Crédito de foto: Getty Images