¿Por qué debes dejar de quejarte a diario? La ciencia lo explica

 
 

Los beneficios de dejar de ser un cascarrabias son innumerables, en sólo una semana.

Por: Christian Rodríguez @ChristianRoguez

Todos conocemos a ese amigo quejica que parece haber sido pagado para expresar su desencanto en público, y que tanta pesadumbre contagia. Pues ahora podrás rebatir su discurso de queja con un par de razones que le harán la vida más feliz si aparca su malhumor. ¿Por qué debemos de quejarnos?
El doctor David Kessler en su libro ‘Capture’ lo tiene claro: “Cuando nos quejamos perdemos nuestro foco y con él una cantidad importante de energía, la cual en exceso nos puede hacer caer enfermos incluso”
Además, una pequeña queja lleva a a sinapsis (relación entre neuronas), que desemboca al estrés y en un nivel anormal de cortisol. Y así se forma un círculo vicioso. La hormona del estrés, el cortisol, afecta directamente al aprendizaje, memoria, el ciclo del sueño, disminuye la densidad ósea, aumenta tu peso, la presión arterial e incluso las posibilidades de sufrir una enfermedad de corazón o depresión. 
Tu autoestima también se ve afectada cuando emanas cortisol, que podría llevar a un trastorno alimenticio o adicción inesperada. 

(Así te miran cuando te quejas por absolutamente t-o-d-o)

La sinapsis antes mencionada es la responsable científica de nuestra queja continua: cuanto más repites o piensas tu queja, más se asienta esta conexión neuronal que nos daña con las afecciones antes mencionadas, provocando estrés, miedo o ansiedad. 
Solo para saber cuánto nos quejamos, haz el pequeño experimento de mandar un mensaje de texto a diez contactos con un simple “¿cómo estás?”, las respuestas te sorprenderán ya que el 60% aproximadamente tendrán una connotación negativa y tres de cada 10 se quejarán de forma clara. 
Porque cuando te quejas, te predispones a sufrir. Y quejarse no es malo siempre y cuando no se quede en eso, una verborrea que no precederá ninguna acción para mejorar nuestro desencanto. 
Para mejorar esta situación, convierte la queja negativa en una sugerencia positiva, y hacer activamente un cambio en lugar de conformarte. Y recuerda, el mundo no te debe nada, tú estás al cargo de tu propia vida y ningún líder se formó a través del victimismo. 

 

Crédito de foto: Warner Bros Pictures/ Giphy

 

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