Breitling y Francisco Toledo: compañeros de vuelo

Breitling y Francisco Toledo: compañeros de vuelo

La casa relojera presenta su primera edición limitada dedicada a México, con el objetivo de contribuir a la protección del águila real.

Por: Manuel Martínez Torres | Fecha: 11/12/12

 

Cuando los ejecutivos de Horologium se pusieron en contacto con Francisco Toledo para invitarlo a participar en el proyecto del cronógrafo Avenger Blacksteel Chrono "Águila Real Mexicana" de Breitling, el artista oaxaqueño, célebre entre otras cosas por sus múltiples obras de animales de todo tipo y tamaño, les respondió: "¿Pero cómo les voy a dibujar un águila, si nunca he dibujado una?".

 

Acto seguido, "le mandamos un libro sobre el águila real, le explicamos la iniciativa de conservación que estamos apoyando con este reloj, le gustó porque está muy preocupado por la ecología, y nos envió 10 diferentes bocetos, entre los que escogimos el que aparece en esta edición limitada de 250 ejemplares", dice Elena Hernández, directora general de Horologium, la compañía que desde 2007 distribuye Breitling en México.

 

Un porcentaje de las ventas de estas piezas será destinado al "Proyecto de recuperación de las poblaciones de águila real y su hábitat en México", a cargo del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN). Esta institución privada sin fines de lucro busca salvaguardar a las 81 parejas de águilas reales que hay en el país, mediante "proyectos en campo para la recuperación y conservación de las poblaciones silvestres de esta especie y su hábitat dentro de su distribución histórica en México, así como disminuir el impacto humano en dichas poblaciones", según el propio FMCN.

 

Además, el 24 de octubre pasado, durante la presentación de este cronógrafo en el Museo Tamayo del Distrito Federal, se llevó a cabo una subasta silenciosa del ejemplar número uno de la colección y de los 10 bocetos de Toledo. En total se recaudaron 345 mil pesos; parte de este dinero será donado al FMCN y otra parte servirá para impulsar la educación de los niños de Oaxaca a petición del artista.

 

La propuesta de Toledo que resultó seleccionada fue grabada en el reverso de la caja de estos relojes, junto con su firma. Este Avenger mide 45 mm de diámetro por 17.4 de altura, y está hecho en acero negro, color que se consigue gracias a un tratamiento a base de carbono. Su movimiento es el calibre Breitling 13 automático con 42 horas de reserva de marcha y certificación cosc (Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres), y su brazalete es de caucho Diver Pro II u Ocean Racer.

 

Socio de la aeronáutica

 

Elena Hernández dice que es la primera vez que Breitling realiza una edición para México con estas características. Y la verdad es que hasta ahora todo les ha salido a pedir de boca.

 

"El tipo de acero de este reloj, el Blacksteel, se utiliza sólo en ediciones limitadas de la marca", explica Hernández. "Nos dimos cuenta de que en México este material gusta mucho, pero que llegan muy pocas de estas piezas. Así que decidimos pedirle a Breitling que realizara una edición limitada exclusiva para nuestro mercado, que además tuviera un objetivo, una razón de ser".

 

Uno de los socios de Horologium conocía la labor del FMCN y propuso que se involucraran en la protección del águila real. Luego surgió la idea de pedirle a un artista mexicano que participara. "Pensamos en varios, entre ellos obviamente Toledo, a quien se lo propusimos sin saber si iba a aceptar, porque tiene muchos proyectos", dice Hernández. "Su generosidad nos sorprendió, porque es una persona muy ocupada. Fue muy grato ver su compromiso y estamos muy agradecidos con él".

 

"Votamos, elegimos el boceto que quedó y lo mandamos a la manufactura de Breitling Chronométrie en La Chaux-de-Fonds (Suiza)", continúa. "A ellos también les gustó y nos propusieron que la carátula tuviese dos contadores adornados con los colores de la bandera mexicana, de manera muy discreta".

 

La figura del águila real va de la mano con la imagen y hasta con el logotipo de la marca: dos alas entrelazadas por una B que a su vez se convierte en un ancla. Breitling se define a sí misma como "el auténtico socio de la aeronáutica".

 

"Cuando Leon Breitling fundó la marca en 1884 eran los inicios de la aviación", dice Hernández. "Él empezó a desarrollar instrumentos para medir el tiempo en los deportes y se dio cuenta de que existía un nicho de mercado en aquella nueva actividad, por lo que se acerca a los pilotos pioneros para hacer las adaptaciones que necesiten".

 

Especialista en cronógrafos desde sus inicios y precursora del cronógrafo de pulsera, Breitling equipó a los cazas de la Segunda Guerra Mundial y más tarde a los aviones de línea de las principales compañías aéreas, por lo que se le conoció como "el proveedor oficial de la aviación mundial". Entre sus contribuciones principales a la industria de la relojería están el haber inventado el primer pulsador independiente, así como separar las funciones de "puesta en marcha/parada" de la de "vuelta a cero", e idear el segundo pulsador independiente. Además, en 1969 presentó el primer mecanismo de cronógrafo de cuerda automática.

 

"En 1962, el astronauta Scott Carpenter usó un cronógrafo Navitimer para su vuelo alrededor de la órbita terrestre", dice Hernández. El Navitimer, creado una década antes, está dotado de una regla de cálculo circular que permite resolver todas las operaciones relacionadas con la navegación aérea, como velocidad media, distancia recorrida y conversión de millas en kilómetros o millas náuticas, entre otras. En la actualidad, la firma tiene varios proyectos relacionados con la aviación, como el Breitling Jet Team y los espectaculares acróbatas del equipo Breitling Windwalkers.

 

Su compañero de vuelo en este caso, el águila real, es el símbolo mexicano por excelencia, ya que forma parte del escudo nacional. El proyecto del FMCN para su protección contempla tres clases de acciones: de monitoreo en los 10 estados de la república con mayor presencia de este animal; de conservación en cinco zonas geográficas prioritarias, y de comunicación y conciencia, mediante la elaboración de talleres educativos en comunidades rurales y diseño de materiales didácticos para niños, entre otras estrategias.

 

"Desde tiempos inmemoriales se ha considerado al águila real como un símbolo celeste, la encarnación del sol y del fuego", de acuerdo con el FMCN. "Para las culturas prehispánicas fue el ave suprema y hoy es parte central de nuestro escudo nacional. Esta rapaz desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas en que habita, pues por su condición de gran depredadora ayuda a mantener el equilibrio de las poblaciones de sus presas, con quienes comparte hábitat". Para más información sobre este proyecto, visita FMCN.org.