Alta relojería: La innovación de Ulysse Nardin

Alta relojería: La innovación de Ulysse Nardin

Entrevistamos al CEO de la casa relojera, que establece tendencias desde la tradición

Por: Manuel Martínez | Fecha: 16/11/12

 

 

¿Cómo define el ADN de Ulysse Nardin?

PATRIK HOFFMAN: Las dos palabras que resumen lo que es nuestra marca son innovación e independencia.

 

¿Innovación respetando la tradición?

PH: Por supuesto, a fin de cuentas vivimos de la tradición. Somos una empresa de más de 165 años de antigüedad y nunca dejamos de producir relojes. La nueva era ?me refiero al renacimiento de los relojes mecánicos tras la crisis del cuarzo? comenzó en 1982, y Ulysse Nardin fue una de las pocas marcas que creyó en ese renacimiento. Por eso desarrollamos la ?Trilogía del Tiempo? [los relojes Astrolabium, Planetarium y Tellurium]. Y si revisamos esos 165 años, no hay otra marca relojera que haya ganado tantos premios de innovación, medallas y reconocimientos como Ulysse Nardin. Eso en cuanto al pasado, pero cuando vemos hacia el futuro, lo más importante es que no hay otra empresa con tantas patentes registradas y pendientes como la nuestra. La innovación tiene sus raíces en el pasado y nos permite establecer metas para el futuro.

 

¿Cómo equilibran en Ulysse Nardin el negocio con la innovación tecnológica?

PH: Para ser independientes, necesitamos ser autosuficientes desde el punto de vista financiero. Y para conseguirlo, no podemos vivir sólo de la ideología. Una vez me presentaron un producto que era una obra de arte mecánica, pero que no mostraba el tiempo. Los directivos y responsables de mercadotecnia tuvimos que recordarle a los otros departamentos que tenemos que hacer productos que se vendan. Porque al final del día necesitamos ganar dinero para reinvertirlo en investigación y desarrollo. Es una línea muy fina, pero en nuestro caso lo tenemos muy claro: una parte de nuestras colecciones está más orientada hacia el mercado, y otra parte hacia la innovación.

 

Cuando se refiere a productos que están más orientados hacia el mercado, ¿quiere decir que los hacen siguiendo las tendencias?

PH: Vamos a ponerlo de esta forma: somos una compañía muy tradicional, pero como también somos relativamente pequeños, podemos salirnos de los esquemas establecidos. Por ejemplo, tenemos la libertad de llamar Freak a uno de nuestros productos, que es muy innovador en la parte tecnológica. Necesitas tener agallas para llamar Freak a un reloj de 150 mil dólares.

 

¿Puede hablar sobre la importancia que tiene el Freak para Ulysse Nardin?

PH: Si hay un producto del que nos gusta hablar y que nos gusta mostrar en las ferias de relojería es el Freak, que presentamos en el año 2000. Para mí, el Freak en realidad es un reloj concepto. Sin embargo, a diferencia de, por ejemplo, un auto concepto que puedes ver pero que no puedes conducir, al Freak puedes comprarlo y disfrutarlo. Es una historia de éxito que ha durado más de una década. Todo lo que hemos aprendido con el Freak lo estamos usando en los relojes que están más orientados hacia el mercado.

 

¿Qué aprendió del señor Rolf Schnyder, quien compró Ulysse Nardin en 1983 y la dirigió hasta su muerte, en 2011?

PH: Lo más importante es que era alguien con mucho valor, y que confiaba en la gente. Y para confiar en la gente, invertir tu dinero y tomar riesgos, necesitas tener agallas.

 

¿Le gusta lo que ve en la industria relojera actual? ¿Le parece que hay un equilibrio entre los grandes grupos y las marcas independientes?

PH: Siendo honesto, creo que el equilibrio se está perdiendo. Me parece que hasta cierto punto hay monopolio, que las marcas se están uniendo, que hay grupos fuertes con ventajas y desventajas. Me gusta el hecho de que Ulysse Nardin y otras marcas sean independientes. Pero la industria relojera debe ser cuidadosa y procurar que haya espacio para los independientes, quienes por lo general son los más innovadores y rompen con los esquemas establecidos.

 

 

EN LA FOTO: Al agua con Ulysse Nardin

Especialista en relojes marinos, Ulysse Nardin acaba de presentar este atractivo modelo Blue Sea, de su colección Marine Diver. Su caja de 45.8 mm en acero ha sido tratada con un proceso de vulcanización especial para recubrirla con caucho azul. Asimismo, algunas partes del movimiento automático, visibles al reverso, fueron tratadas con una aleación basada en titanio azul. Edición limitada de 200 ejemplares. Hermético hasta 200 metros.