Alta relojería: Patek, siempre Pate

Su colección Men´s Grand Complications despierta la mayor admiración de sus pares y de los coleccionistas

Por: Redacción | Fecha: 10/02/12


En el mundo relojero, como en cualquier ámbito, hay puntos de vista encontrados, desavenencias y críticas destructivas. Y también existen, por supuesto, coincidencias, señalamientos con un ánimo constructivo y muchas, muchísimas amistades basadas en la admiración mutua.

Sin embargo, en pocos temas dentro de esta industria hay una unanimidad tan evidente como en el respeto hacia Patek Philippe. En este caso, tanto moros como cristianos sienten una especie de devoción por esta compañía cuyos orígenes se remontan a 1839, cuando el empresario Antonio Patek y el relojero Franciszek Czapek, ambos polacos inmigrantes, fundaron en Ginebra "Patek, Czapek & Cie". Fue en 1851 cuando, después de la partida de Czapek y la llegada de Adrien Philippe, cuando la marca tomó el nombre con el que la conocemos en la actualidad.

El rebelde español Franc Vila, quien diseña relojes muy distintos a los de Patek y que suele reprochar algunos comportamientos de las firmas relojeras tradicionales, es un ejemplo de los sentimientos que despierta la empresa que desde 2009 dirige Thierry Stern. "Hay marcas que yo respeto profundamente, por ejemplo Patek Philippe, que nunca han intentado hacer algo que no les corresponde ni que vaya en contra de su tradición", dice Vila.

En 2011, Patek Phillipe vuelve a sorprender a sus admiradores con el lanzamiento de seis grandes complicaciones, cuatro de ellas para el mercado masculino, que son en las que nos centraremos a continuación.